El “squirting” en la sexualidad de la mujer

Nuestra experta en sexualidad, Marta Pérez Lindo, nos habla del squirting en la expresión sexual de la mujer. Subraya que lo principal es disfrutar sin prejuicios ni esquemas que condicionen la consecución de placer.

Squirting
El “squirting” dentro de la sexualidad femenina

Marta Pérez Lindo. La masturbación ya es una realidad asumida por la sociedad, que deja ver que las mujeres también disfrutan de ella, derribando tabúes en el mundo sexual.

Ligado al tema de la masturbación ha comenzado a sonar hace apenas unos años el término squirt, una práctica que solo algunas mujeres pueden llegar a experimentar.

El squirt se basa en la expulsión de líquido por la uretra de manera exagerada.

Squirting es una palabra inglesa que significa “lanzar a chorro”, con este concepto nos referimos a la expulsión de una cantidad considerable de fluido, durante la eyaculación femenina, producida por las glándulas de skene. Aproximadamente solo el 3% de mujeres expulsa en forma de chorro este “líquido”.

La pornografía ha popularizado esta práctica despertando gran interés por ella.

Squirt es un nuevo término de moda, que debe su fama al aumento de la producción en la industria pornográfica. Se ha abierto un debate sobre las posibilidades que el cuerpo de una mujer puede alcanzar.

¿Cómo se produce?

Este tipo de eyaculación dependen de las glándulas de Skene, estas glándulas se encuentran en la vagina a unos 3 o 5 centímetros de la entrada, muy cerca del lugar donde podemos estimular el punto G, son las encargadas de expulsar el líquido generado en el punto G. Durante la estimulación, estas glándulas se llenan de líquido, cuando alcanzamos el orgasmo se contraen tanto la pelvis como los órganos de la zona, incluidas las glándulas de skene, produciendo el rebosamiento y posterior salida de esa sustancia líquida y lechosa.

Todas las mujeres eyaculan, pero solo algunas expulsan el fluido.

No todas las mujeres pueden eyacular de esta manera, expulsar o no el fluido depende del tamaño de las glándulas de skene. Entonces, una talla reducida en el tamaño de estas puede hacer que el fluido se vaya a la vagina en lugar de salir al exterior.

La calidad del orgasmo es la misma, se expulse o no el fluido.

El sexólogo Francisco Cabello Santamaría, director del instituto andaluz de sexología y psicología, analizó la orina de las participantes después de tener un orgasmo, el resultado fue que todas las muestras tenían antígeno específico prostático, un componente del líquido eyaculatorio femenino. Lo que quiere decir que todas las mujeres eyaculan, expulsen o no el fluido, aunque no se expulse en el momento del orgasmo, el eyaculado se elimina orinando tras el clímax.

Algunas de las claves para conseguirlo

Aunque pueda suceder de manera espontánea, suele ser necesario seguir algunas pautas para conseguir el squirt. Para saber si podemos llegar a lograrlo debemos experimentar con nuestro cuerpo y tener paciencia.

Es recomendable estimular previamente el clítoris exterior para conseguir excitarse y conseguir, a través de las raíces internas del clítoris, localizar más fácilmente la zona donde se encuentran las glándulas de skene.

– Relaja tu mente. El poder de la mente es casi tan importante como el del cuerpo, debes tener la mente despejada y estar tranquila para poder hacerlo.
– No centrarnos en la meta. Debemos tener conciencia erótica y disfrutar del camino, guiándonos por las sensaciones y no por lo que queremos lograr.
– Estar lubricada. Antes de comenzar la estimulación debemos hidratar la zona para aumentar el placer.
– Estimular el clítoris. Combinando movimientos circulares, de presión y distintas velocidades. Sobre todo, prestando atención a lo que nuestro cuerpo nos pide.
– Penetración. Esta se realizará con los dedos (corazón y anular) o con la ayuda de juguetes sexuales (lo recomendable es que sean vibradores). Para ayudarnos podemos utilizar una almohada detrás del glúteo para elevar las caderas.
– Zona G. Esta se encuentra a dos falanges del interior de la vagina con dirección hacia el clítoris. Debemos realizar ligeras presiones en círculos y variando la velocidad. Esto aumentara la presión en las glándulas de skene.
– En el exterior. Para aumentar la estimulación seguiremos rozando el clítoris.
– Movimientos pélvicos. Contraer las nalgas y mover la pelvis hacia adelante, contrayendo los músculos aumentando nuestro placer.
– Sensación de orinar. Durante el proceso puede que tengas la sensación de orinar, pero no hay que alarmarse, hay que seguir relajada y disfrutando.

Para disfrutar de una relación satisfactoria, no es necesario conseguir experimentar el squirt. Tanto en esta como en cualquier práctica cuantas más exigencias y expectativas se generen menos disfrutará.

Lo normal no existe, debemos centrarnos en nuestro deseo, nuestra salud mental física y nuestro placer, decidiendo nuestra propia forma de expresarnos sexualmente.

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