Cientos de cordobeses vuelven a “irse de perol” a Los Villares

La climatología acompañará en este día festivo con máxima prevista de 26 grados, predominio del sol y sin riesgo de lluvia.

Perol Cordobés
Perol Cordobés

Redacción. Numerosos cordobeses acudirán hoy domingo al Parque Periurbano de Los Villares con ganas de pasarlo bien en familia y/o amigos para organizar el clásico perol, después de que que la Consejería de Medio Ambiente, a través del Infoca, levantara la restricción de actividades por el riesgo de incendios forestales.

Las últimas lluvias y el que parece definitivo cambio meteorológico producido ha permitido adelantar unos días la fecha habitual de fin de restricción para estas actividades, que en alguna ocasión se ha producido los primeros días de noviembre.

No obstante, desde el Infoca se ruega una mayor precaución que avanzado el otoño, ya que han sido recientes las altas temperaturas y la lluvia caída no elimina completamente el riesgo.

Estas restricciones aún siguen vigentes en espacios que no están adecuadamente acondicionados para hacer fogatas, fuera del perímetro del Parque Periurbano de Los Villares

También desde hoy domingo se reapertura el bar y restaurante del parque, que ha sido remozado y ampliado su servicio al público.

Además, a estas instalaciones se añaden las múltiples actividades de senderismo, visitas formativas, educativas y jornadas divulgativas y de ocio que se realizan en la zona, como por ejemplo excursiones escolares concertadas y subvencionadas por la Junta de Andalucía y programas gratuitos para colectivos de personas con discapacidad.

Breve reseña historica de los peroles de Córdoba según Cordobapedia

La proximidad del campo para la población cordobesa y las huertas que poblaron los alrededores de la ciudad durante siglos hicieron que la afición de los peroles o las jiras campestres como eran denominadas antaño, se popularizaran entre la población cordobesa.

Los lugares eran variopintos desde las propias huertas existentes en las inmediaciones de la ciudad, como las Puertas de Almodóvar y la de Sevilla, o los parajes y aledaños de la ciudad. Lugares como el entorno del parador de la Arruzafa, El Jardinito, Huerta de San Antonio, El Mayoral, El Hierro o El Cerrillo fueron frecuentados por los cordobeses durante gran parte del siglo XIX.

La construcción de la carretera de los Arenales en la década de los años 1880 hizo que los peroles terminaran de convertirse en una tradición netamente cordobesa poblándose parejas como la Fuente de la Raja, Cañito Bazán, Fuente del Manjano, La Palomera, Fuente de la Salud, Puente de Hierro, Molinillo de Sansueña, Huerta del Rey o incluso Las Ermitas.

Igualmente en las primeras décadas del siglo XX era muy dado en hacer peroles a ambos lados de la linea férrea que parte para Sevilla entre el final del “Camino de los Cuartes” -hoy llamada Avenida de Medina Azahara- hasta los aledaños de lo que sería los terrenos de la Electromecánicas; llegando a ser lugar preferido los olivares llamados popularmente como “Los Olivos Borrachos”. Otro lugar perolístico era junto al río Guadalquivir concretamente en el Molino de Lope García.

La progresiva urbanización de todas las inmediaciones de la ciudad histórica de Córdoba, ha hecho que poco a poco los lugares para la celebración de peroles hayan ido alejándose de estas zonas, para ocupar otras como el Parque Periurbano Los Villares.

 

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