Contemplan casi 100 millones de euros para ayudas orientadas a las explotaciones de dehesa

Carmen Ortiz ha informado en Comisión parlamentaria sobre las distintas líneas de apoyo de la Consejería de Agricultura para proteger este agroecosistema.

Dinero.
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Redacción. La consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Carmen Ortiz , ha informado en Comisión parlamentaria sobre las distintas líneas de apoyo de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural para impulsar y proteger la dehesa andaluza. Según ha explicado la representante del Gobierno andaluz, el diseño del nuevo Programa de Desarrollo Rural (PDR) tuvo en especial consideración los planteamientos del Plan Director de la Ley de la Dehesa, contemplando 24 actuaciones cuyo ámbito de aplicación está orientado a las explotaciones de dehesa. La aprobación final de este plan, actualmente en tramitación, está pendiente del informe de la Comisión Andaluza para la Dehesa, previsto para diciembre, y su posterior aprobación por Consejo de Gobierno.

En total, todas estas medidas contemplan un presupuesto de casi 100 millones de euros, a los que habrá que sumar además los recursos enmarcados en el Pilar I (ayudas directas) de la Política Agrícola Común (PAC) que correspondan a las explotaciones de dehesa -en el marco anterior la dotación global fue de casi 330 millones de euros-. Entre los incentivos enmarcados en el PDR, la consejera ha destacado la ayuda agroambiental de mejora de pastos en dehesa, las inversiones en activos físicos dirigida a la mejora de explotaciones, las inversiones no productivas que favorezcan la biodiversidad o luchen contra la erosión, la medida de asesoramiento y las inversiones destinadas a la mejora del sector industrial ligado a la transformación y comercialización de productos de dehesa.

Carmen Ortiz ha recordado que el Plan Director de la Dehesa contempla instrumentos de planificación con el horizonte del año 2020 y que los objetivos prioritarios se concentran en el impulso a la viabilidad económica de las explotaciones; favorecer la cohesión territorial, mejorando la calidad de vida y apoyando la diversificación de la economía rural; y conservar los ecosistemas de dehesa. Para ello, el contenido se estructura en cinco grandes bloques: la caracterización de las dehesas andaluzas, el análisis de nuevos usos y oportunidades de las mismas, el diagnóstico de la situación actual, las estrategias de actuación; y el seguimiento y revisión de las medidas propuestas.

Las dehesas comprenden aspectos muy diversos, son un paisaje, un ecosistema, una forma de explotación del territorio y una explotación agraria y forestal. En Andalucía hay en torno a 1,2 millones de hectáreas de formaciones adehesadas. Se estima que unas 240.000 personas viven en municipios andaluces con dehesas, en su mayoría menores de 5.000 habitantes, en los que existe un tejido agroindustrial muy vinculado a sus aprovechamientos, principalmente ganadero.

Según se desprende del documento del Plan Director de las Dehesas de Andalucía, su conservación está hoy en día muy comprometida por una serie de causas que están rompiendo el equilibrio de sus recursos y del sistema de explotación. Entre las amenazas que se ciernen sobre las formaciones adehesadas hay que mencionar especialmente el deterioro del arbolado y su falta de regeneración: la muerte silenciosa de los árboles desgarra al paisaje, dejándolo hueco de sentido y en búsqueda de una nueva identidad. Porque sin árboles, no hay dehesa productiva.

El estado de las encinas y alcornoques, como principales componentes arbóreos, aunque no exclusivos, de las formaciones adehesadas, es muy preocupante. A una situación ya grave de envejecimiento y de falta de renovación se le ha sumado en las últimas décadas la severa incidencia de la podredumbre radical y otros factores que provocan decaimientos que coloquialmente se encuadran bajo la denominación de seca.

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