Nos hacemos eco del agradecimiento y admiración de enfermos y personal de Hospital U. Reina Sofía por el doctor Briceño

Gracias doctor Briceño por su labor y la de tantos profesionales médicos, hospitalarios y sanitarios de Córdoba que tanto bien hacen a familias y pacientes y son testimonio de entrega y ejemplo para nuestra sociedad

Redacción.- Consideramos una buena noticia el testimonio sentido de agradecimiento de una familia por la labor profesional del doctor Francisco Javier Briceño, divulgada en redes sociales por el Personal de Hospital Universitario Reina Sofía.

Comunicar los valores de los profesionales hospitalarios y sanitarios en una labor de tanta repercusión social como es la sanidad es una de las líneas directrices de nuestro medio, enfocado a una información positiva.

Este es el texto exacto de la carta dirigida por el marido de una paciente tratada por el doctor Briceño, y publicado en la página de Facebook del Personal del Hospital U. Reina Sofía de Córdoba:

(…) De Pedro Serrano Arjona para el doctor Briceño.

Doctor Francisco Javier Briceño
Doctor Francisco Javier Briceño

Ojalá lo lea!!
“Este hombre es el doctor Francisco Javier Briceño, jefe de sección de cirugía general y trasplante del Hospital Universitario Reina Sofía, de Córdoba
Quizás por ser quien es casi nadie lo conocerá. Digo por ser quien es porque en este país o en este mundo si no eres CR7, Pau Gasol, Rafa Nadal, Fernando Alonso, Lebron James, Belén Esteban, Jesús Vázquez o un largo etcétera de personajes del mundo del corazón, deportivo o del espectáculo nadie te conoce. Aunque tu trabajo sea uno de los mas importantes a nivel mundial, al menos para mí desde que tengo uso de razón.
Aparte de ser uno de los mejores cirujanos del mundo posee en su haber con varios galardones en su curriculum como el premio de la sociedad española de trasplante hepático (en dos ocasiones), el galardón a la investigación de la mejor alternativa terapéutica, (de la cual salieron beneficiados y salvados con vida tres personas de un mismo donante) y ser reconocido por la academia de medicina y cirugía de Sevilla (una de las mas importantes del país si no la que más).
Este hombre para mí es como para un seguidor enfermizo de CR7 su aclamado Cristiano Ronaldo, como para un cristiano apostólico y romano su Dios.
Este hombre el 13 de septiembre de 2014 operaba a mi mujer de un trasplante de hígado fulminante, entraba “muerta” a quirofano y me la devolvía con vida, como quién juega a ser Dios y puede resucitar a los muertos.
Me lo he encontrado en dos ocasiones fuera de las paredes de un hospital y puedo decir que al verlo me dejaba sin habla, perplejo, solo podía mirarlo y ver sus gestos, movimientos, sus palabras, pero no he podido acercarme a él para agradecerle aquello que yo veo y CREO es un don que el destino le concedio por algo él ve como normal.
Hoy fue la última vez que lo vi, en un momento cotidiano del día lavando su viejo coche, sí repito, su viejo coche en una gasolinera con sus propias manos, esas manos que habrán salvado numerosas vidas lavaban su propio coche y como en la anterior vez que lo veía no tuve el coraje de acercarme a él.
Se que esto nunca lo leerás, tienes cosas mas importantes que hacer que perder el tiempo en leer sandeces solo se que el destino te tiene guardado algo grande doctor, te premiará seguro, muchas gracias por lo que hiciste por mí y por toda mi familia si esto a lo que tu llamas “normal” y dices que solo es gracias a los donantes y tienes MUCHA razón, pero sin tus “normalidades” yo estaría ahora muy jodido, créeme.
Yo me veía, hacía y preparaba para decirle a mí hijo por aquel entonces de 3 años que su mamá se había ido y ya no la vería mas y tú (y el donante y su familia por supuesto) quisiste que ese no fuera el día, tú quisiste que Leyre mi segunda hija naciera y estuviera con nosotros, porque gracias a tus manos Inma pudo volver a ser mamá cosa MUY IMPORTANTE para ella.
Desde aquí te rindo mi pequeño homenaje, el cual nunca pude decirte a la cara. Se que algún día me atreveré.
He rescatado una pregunta de unas de sus últimas entrevistas al Diario Córdoba, la cual le pregunta que porque se hizo cirujano y responde: “desde pequeño quise ser médico, en palabras de Newton, pude ver más lejos porque me subí a hombros de gigantes” y esto sólo quiere decir que quería ser el mejor en lo suyo y aprendió de los mejores, para ponerlo al servicio de la gente.
PD: Hacen más dos manos trabajando que 100000 millones de bocas rezando.
Gracias por todo doctor.” (…)

Extendemos nuestra admiración al doctor Briceño y a tantos otros profesionales médicos y sanitarios que podrían ocupar páginas como ésta por su vocación y compromiso con el enfermo.

 

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