“Que nos salgan arrugas de tanto reír”

No es cierto aquello que dicen de que "cualquier tiempo pasado fue mejor". Dejemos en un hermoso recuerdo el verano y disfrutemos del otoño.

Porque en otoño también sale el sol.
Porque en otoño también sale el sol.

Begoña Anguiano. Como si de un filósofo de renombre se tratara, hay una letra de una canción que dice que “Recordar los finales no nos deja imaginar cómo sería empezar”. Hoy en día lo llamaríamos inteligencia emocional.  Y es que recordar aquellos  fracasos anteriores  que hemos tenido a lo largo de nuestra vida no nos deja avanzar hacia un presente sano. Mirar hacia atrás y  remover el pasado suele generar en nosotros un sentimiento que nos limita, nos paraliza, nos deja perplejos ante la posibilidad de correr algún riesgo y equivocarnos.

Una ruptura conflictiva, por ejemplo, puede hacer que el daño que hemos sufrido nos limite a conocer gente nueva, nos limite a salir y a hacer cosas que hacíamos con nuestra ex pareja. Resulta que hay momentos en que no somos dueños de nuestros pensamientos y sólo nos centramos en aquellas cosas que nos han hecho sufrir, en esos pensamientos negativos que miran una y otra vez hacia el pasado.

Es sano conocer los errores que cometimos, es sano saber en qué nos equivocamos y es sano, también, aprender de ello. Pero párate y piensa: cuándo miras atrás ¿lo haces para aprender o te martirizas con lo que debías haber hecho mejor o si podría haber sido de otra manera?  No ocupes tu maravilloso tiempo en sentirte culpable por algo que hiciste pues “lo que hiciste en aquel momento, la decisión que tomaste en aquella situación,  con aquellas circunstancias, con aquel conocimiento, fue lo mejor que podrías haber hecho”.

Desgraciadamente el pasado suele generar a demasiadas personas ese sentimiento que oprime el pecho, que no sabemos cómo deshacernos de él y que nos impide disfrutar del día a día, no nos deja ver los maravillosos colores que nos trae el otoño, escuchar caer las primeras gotas de lluvia tras la ventana, o el magnífico olor del campo a humedad porque estamos pensando en lo bien que fueron las vacaciones o en lo a gusto que estábamos en la toalla de esa playa a la que siempre vamos y lamentándonos porque ya no estamos allí.

Y es que así somos las personas, somos máquinas devastadoras para nosotras mismas. Esa frase que tanto daño hace y que dice “cualquier tiempo pasado fue mejor” la cambiemos por la de “al mal tiempo buena cara”. Os desafío y os animo a que seáis conscientes de vuestros pensamientos, a que disfrutéis de lo cotidiano y a que el otoño no os traiga nostalgia sino esperanza, no traiga rutinas sino cambios y como dice otra preciosa canción: “Que nos salgan arrugas en las comisuras de tanto reír”.

One Response to "“Que nos salgan arrugas de tanto reír”"

  1. Asemfa Cordoba   20 junio 2015 at 10:08 pm

    Hola

    Hay que fomentar la Risoterapia que es una parte importante del ser humano.

    Muchas gracias.

    Besos.

    Responder

Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.