Redacción.- A los propios propósitos y retos del nuevo año se suele unir en esta época post-navideña el objetivo de perder esos kilos de más que provoca el consumo excesivo que hacemos en estas fechas festivas.
En los últimos tiempos han surgido numerosas dietas que por motivos comerciales defienden el método del éxito para adelgazar.
Desde la dieta Dukan, a la dieta de la alcachofa, dieta Atkins, alcalina, disociada, etc.. Sin entrar a valorar las bondades de unas y otras, para cualquier intento de perder una cantidad significativa de peso aconsejaremos siempre acudir a un médico especialista en nutrición.
Paralelamente, y para reducir ese exceso de unos kilos ganados en esta época los especialistas proponen incrementar el consumo de alimentos vegetales naturales a la vez que hacer una dieta depurativa reducida de grasas, proteínas animales, conservantes, colorantes y otros aditivos químicos.
Las frutas y verduras ayudarán al organismo y serán el mejor aliado para lograr el objetivo.
Las también llamadas dietas desintoxicantes o detox funcionan a base de consumir compuestos naturales que se consideran necesarios para la desintoxicación tales como vitaminas, antioxidantes y otros nutrientes. Algunos de estos compuestos naturales ayudan a eliminar las toxinas través del aumento en la frecuencia con la que se orina o del incremento de fibra que nos hace ir más al baño.
Pero estas dietas detox, en las que la alimentación se basa prácticamente en frutas y verduras, deben tener una duración corta (no más de una semana). Es importante hacer entre 4 y 6 comidas diarias, respetando al máximo el desayuno, que es lo que nos permitirá ponernos en marcha al empezar el día.
Pero las dietas depurativas no tienen por qué ser restrictivas. Es más, se pueden tomar alimentos, como el plátano, que en otro tipo de dietas no están permitidos.
La razón es que es más importante el contenido en fibra y potasio de ciertos alimentos que su valor calórico, pues son estos dos elementos los que ayudan al hígado y al riñón a hacer su función y eliminar lo sobrante
Los efectos son visibles en muy poco tiempo a pesar de su corta duración, ya que consiguen eliminar la retención de líquidos, la hinchazón de la tripa, los gases y otros síntomas molestos que hacen sentirse más pesado de lo normal.
En lo que a verduras se refiere, la alcachofa es uno de los depurativos estrella: es diurética, regula el intestino y estimula la producción de bilis y el vaciamiento de la vesícula, por lo que es un excelente alimento para eliminar toxinas.
Otros alimentos depurativos a tener muy en cuenta son el apio, que tonifica el hígado; los espárragos, que son ricos en potasio y favorecen el tránsito intestinal; la cebolla, con una excelente función diurética; o la escarola, que además de tonificar el hígado, depura más que otras hortalizas y evita las flatulencias.
Estos alimentos depurativos pueden tomarse en crudo, cocinados, en caldo, en infusión… Pueden elegirse diversas presentaciones e ir variando el menú cada día.
En cuanto a las frutas, además de tener un potencial calórico bajo, son ricas en fibra, lo que las convierte en un excelente aliado para reforzar el organismo. De entre ellas destacamos especialmente la piña, que es un perfecto alimento depurativo. Destaca por su contenido en fibra y en bromelina, que facilita las digestiones. Además, es muy poco calórica, considerando que el 85% de su contenido es agua.
Otra fruta a destacar son las fresas, fuente antioxidante y además diurética, que facilita la eliminación de ácido úrico por la orina y purifica el hígado. La uva también es de nuestros favoritos por contener gran cantidad de potasio, que ayuda a eliminar el exceso de líquidos del cuerpo.
Para potenciar el efecto depurativo, una buena elección son los zumos naturales mezclando varias frutas, como kiwi, naranja, piña, manzana o pera. Siempre que se pueda es mejor tomarlos con pulpa, con piel y, sobre todo, no añadir azúcar o edulcorantes.
Además de optar por determinados alimentos, existen bebidas que incrementan el efecto deseado. De entre todas el agua es el líquido esencial. Ayuda en la dosis adecuada a mejorar las digestiones, sacia cuando se tiene falsa sensación de hambre y combate la retención de líquidos.
En la medida de lo posible se debe reducir el consumo de café y sobre todo de bebidas refrescantes azucaradas.
Otras pautas serían:
Tras mejorar el estado y reducir esos pequeños kilos de más se recomienda introducir una alimentación variada de forma paulatina, intentando lograr el equilibrio y compensar excesos puntuales en días concretos con esas nuevas pautas desintoxicantes que hemos aprendido a poner en práctica.
Por último, y tan importante como la alimentación se aconseja practicar deporte o como mínimo caminar entre cuatro a cinco horas a lo largo de la semana. No olvidemos tampoco que el deporte practicado en exceso puede generar el efecto contrario al pretendido y reducir nuestras defensas. Como todo en la vida, equilibrio.
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