Redacción. Existen diversas teorías sobre el origen del Roscón de Reyes.
Hay historias que atribuyen el origen del roscón de Reyes con las saturnales romanas. Éstas eran fiestas dedicadas al dios Saturno con el objeto de que el pueblo romano en general pudiera celebrar los días más largos que empezaban a venir tras el solsticio de invierno. Para estos festejos se elaboraban un roscón redondo hecho con higos, dátiles y miel, que se repartía por igual entre los plebeyos y esclavos. Ya en el siglo III, en el interior del dulce se introducía un haba seca, y el afortunado al que le tocaba era nombrado rey de reyes durante un corto periodo de tiempo establecido de antemano. Desde los romanos existían juegos del haba en la península ibérica.
Sea cual fuese su origen, la fecha tradicional en la que todas las familias disfrutan de un buen roscón de Reyes es el día que su nombre indica, en plena celebración de las fiestas navideñas.. El pastel que se hace en España tiene forma de rosca, más o menos imitando una corona real, cubierto de frutas escarchadas, que semejan las joyas de la corona, y lleva escondida en su interior una pequeña sorpresa, a veces de cierto valor.
Por influencia posterior este bollo navideño se sirve igualmente en otros países hispanos (principalmente en Argentina y en México) durante las mismas fechas, así como en Portugal. Es frecuente que se acompañe de una taza de chocolate. Se puede servir en el desayuno o en la merienda.
En Colombia el roscón alcanza su máxima popularidad y se vende durante todos los días del año en las panaderías. Su precio es accesible y suele tener por relleno jalea de guayaba o arequipe (dulce de leche).
El Roscón de Reyes original (o clásico) no suele llevar ningún acompañamiento o ingrediente añadido pero desde el último tercio del S. XX se preparan variedades con nata, crema, crema de chocolate o cabello de ángel en su interior, y suele contener de uno o más regalos o “sorpresas” según el tamaño del roscón, u obsequios y un haba.
La masa con la que suele estar elaborado se aromatiza con agua de azahar, que le proporciona un aroma característico.
La decoración es otro de sus puntos fuertes ya que le da un aroma impecable, un sabor más atrayente y un colorido vistoso. Para la decoración y aromatización se usa naranja natural con piel, ralladuras de limón, frutas confitadas (guindas, calabaza…), azúcar glasé y almendras laminadas. Dicen que la fruta confitada, de color rojo y verde, son el símbolo que representa las gemas y esmeraldas que los Reyes de Oriente llevaban en sus túnicas.
La anécdota de este año la ha acaparado la confitería Conrado de La Bañeza (León), que ha cumplido un año más con su tradición de esconder en un roscón de Reyes un vale con dinero en lugar de la tradicional figurita que acompaña al haba. Este año han sobrepasado cualquier expectativa escondiendo un cheque de 6.000 Euros.
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