Las iglesias Fernandinas: San Lorenzo Mártir

» Recorre cada esquina de las iglesias Fernandinas con las que cuenta nuestra ciudad, de la mano del Licenciado en Geografía e Historia del Arte y profesor de secundaria Francisco Calzadilla Peñalta, que nos irá ilustrando con sus conocimientos en base a estas joyas arquitectónicas.

25 noviembre 2014

Imagen de la portada de la iglesia de San Lorenzo Mártir./Francisco Calzadilla.

Imagen de la portada de la iglesia de San Lorenzo Mártir./Francisco Calzadilla.

Francisco Calzadilla Peñalta. Muchas son las joyas patrimoniales que se pueden encontrar en Córdoba. El visitante llega atraído por el ensordecedor estruendo de nuestra Catedral, antigua Mezquita, y se va embriagando del rumor del sinfín de piezas que jalonan nuestra ciudad.

Hoy quiero hablar de una de ellas. Nuestra Iglesia de San Lorenzo, situada en el barrio que le da nombre. Para mí, la más hermosa de todas las iglesias cordobesas. Ya sé que el gusto es libre, pero mi cercanía y todas las cosas que a ella me unen hacen que la considere como el ejemplar más hermoso de todas las muchas y bellísimas muestras que hay en nuestra ciudad.

Esta iglesia, como muchas otras, incluida nuestra Catedral, comenzó siendo iglesia visigoda, para pasar, tras la conquista árabe a convertirse en la mezquita arrabal de la almunia de Al-Muguira. En el año 1884, en unas labores de restauración, se encontró una lápida alusiva a la erección de la mezquita que decía: “Sólo hay poder y fuerza de Alá. La señora Mustak, madre del príncipe Almugira, ordenó hacer este alminar y la galería continua y la obra de nueve naves de esta mezquita. Esto se terminó con ayuda de Alá bajo la dirección de Gafarben Abderraman, su oficial. En el Ramadán del año trescientos”

Imagen de algunos de los frescos que se pueden admirar en el altar principal./Francisco Calzadilla.

Imagen de algunos de los frescos que se pueden admirar en el altar principal./Francisco Calzadilla.

La mezquita musulmana, a mediados del siglo XIII (1244-1300), y tras la conquista de Fernando III el Santo de nuestra ciudad, será reutilizada para culto cristiano, convirtiéndose en una de las catorce iglesias fernandinas de Córdoba, de estilo Gótico mudéjar.

El alminar, al igual que pasara con la catedral, siguió utilizándose, en un principio, como torre de la iglesia, hasta que en 1555 se edificará el campanario renacentista que existe en la actualidad, realizado por Hernán Ruiz, el joven,  y que para algunos será el precursor de la Giralda sevillana. Sea como fuere, aún podemos encontrar restos del primitivo alminar en la base de la torre, dentro de la iglesia.

Imagen del Cristo de Ánimas, una de las tallas más importantes que se encuentran en esta iglesia./ Francisco Calzadilla.

Imagen del Cristo de Ánimas, una de las tallas más importantes que se encuentran en esta iglesia./ Francisco Calzadilla.

Esta no fue la última actuación que se llevó a cabo en San Lorenzo, ya que como toda obra humana, está sujeta al devenir de los tiempos y de los hombres y así en 1687 sufrió un importantísimo incendio del que recobro su esplendor, cien años después, siendo Ronquillo Briceño corregidor de Córdoba. Éste mandará reconstruirla, pero en el estilo del momento, por lo que nuestra iglesia de San Lorenzo pasará a vestir las galas barrocas, con el revestimiento interior de sus bóvedas con yeso y con el enlucido de sus muros.

Ya en nuestro siglo, más concretamente en 1963, se procede a la remodelación de la iglesia, devolviéndole su aspecto gótico-mudejar original. Para ello se procedió a la eliminación de las bóvedas de yeso barrocas y con ello al redescubrimiento de las pinturas murales del siglo XIV de la cabecera que habían permanecido ocultas bajo la cal. También se procedió a la reconstrucción del artesonado mudéjar.

La iconografía de las citadas pinturas murales es la siguiente:

–          Escenas alusivas al Apocalisis en la bóveda

–          Profetas y santos flanqueando las vidrieras

–          Escenas del prendimiento de Jesús y beso de Judas

–          Jesús ante Pilatos

–          El abrazo de la Cruz

–          La Crucifixión

–          El descendimiento del cuerpo de Jesús

–          Entierro de Cristo muerto

–          La Resurrección de Cristo

–          Santa Victoria en un resto aparecido bajo uno de los arcos laterales de la cabecera

–          En el arco toral, la Anunciación bajo dos escudos heráldicos, el de la izquierda, es un escudo episcopal, como nos lo revelan las cinco borlas a cada lado, aunque desconocemos a quien perteneció. El de la derecha, con las parrillas en el centro, posiblemente haga referencia a San Lorenzo, al escudo parroquial o al de alguna familia que ostentara el apellido de Lorenzo y fuera protectora del templo. Estos escudos se encuentras cortados hacia la mitad ya que previo al artesonado de madera existió una bóveda de piedra que fue eliminada en la reconstrucción del siglo XVI. El artesonado se elevó posteriormente para poner en valor el pequeño rosetón que lo corona.

Imagen del rosetón con el que cuenta la iglesia./ Francisco Calzadilla.

Imagen del rosetón con el que cuenta la iglesia./ Francisco Calzadilla.

La última restauración, ya en nuestro siglo, supuso la recuperación integral del edificio y su patrimonio mueble, afectando a elementos estructurales, cubiertas, artesonado mudéjar, consolidación estructural y ha permitido descubrir la configuración del primitivo alminar musulmán existente bajo el campanario de la iglesia y del cual ya hemos hecho referencia.

Su estructura es la típica de las iglesias andaluzas del momento: Una planta de tipo rectangular, divida en tres naves, sin crucero, y finalizando en cabecera en forma de ábside (Santa Marina, La Magdalena, San Miguel…).  En la portada principal tiene un porche de tres vanos apuntados, que no es propio de lo que se estaba realizando en Andalucía en ese momento, y se cree que es de la época de la construcción de la torre, es decir, del siglo XVI

No podemos dejar de comentar el maravilloso rosetón gótico-mudéjar que corona la parte superior del hastial, posiblemente el mejor de todas las iglesias fernandinas cordobesas.

Para terminar el aspecto artístico, quisiera destacar el retablo sobre la vida de San Lorenzo, del siglo XVII, que antiguamente estaba en el retablo mayor y que ahora se encuentra ubicado a los pies de la iglesia, en la nave de la epístola, que se sitúa en la parte derecha de la nave central.

Imagen de los frescos que se pueden admirar en el interior de la bóveda./ Francisco Calzadilla.

Imagen de los frescos que se pueden admirar en el interior de la bóveda./ Francisco Calzadilla.

No quisiera terminar este recorrido por esta maravillosa iglesia de San Lorenzo sin mencionar algo que le da un sabor muy especial, algo que la convierte en un referente y una parroquia emblemática para Córdoba y que es su fuerte religiosidad popular. San Lorenzo cuenta con imágenes de gran devoción para la gente sencilla, como la Virgen de los Remedios, el Cristo de Remedio de Ánimas, el Calvario, la Borriquita, Nuestra Señora de Villaviciosa. Esto hace que en los días propios de Semana Santa, su plaza de llene de fervor para ver procesionar a esos titulares que asiduamente acompañan en sus capillas.

Y hasta aquí este recorrido por la iglesia de San Lorenzo Mártir, una pequeña joya en la gran corona de riqueza patrimonial que es  Córdoba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>