Patricia Monterroso. Tal día como hoy, un 21 de enero pero de 1872 nacía en Priego de Córdoba uno de los pintores más críticos con la burguesía de su tiempo, Adolfo Lozano Sidro. Aunque siempre prieguense por bandera, desde muy joven Lozano Sidro tuvo que dejar su tierra natal para comenzar su formación.
Primero lo haría en la Escuela de Bellas Artes de Málaga bajo la tutela del pintor José Moreno Carbonero y, posteriormente, en Granada, donde estudiaría Derecho, si bien aprovecharía su estancia allí para acercarse a los ambientes artísticos junto a López Mezquita o Ramón Casas.
Pero el pintor terminaría cambiando su residencia a la capital de España donde se dedica exclusivamente a la pintura. Con solo 20 años el priguense ya se caracteriza por tener un trazado exquisito con todo lujo de detalles, llegando a ser considerado como uno de los más grandes ilustradores españoles de su época.
Su gran salto lo daría al convertirse en el ilustrador de la entonces ya famosísima revista Blanco y Negro, del periódico ABC. A partir de 1913, Adolfo Lozano Sidro se convierte en el cronista de la alta sociedad de principios del siglo XX.
Es en esa labor que se dijo del prieguense que escondía una gran crítica a esa “clase alta” mientras, con el detalle que caracterizaba sus pinturas, trataba de ilustrar al pueblo trabajador y enaltecerlo. Sus cuadros escondían una crítica a las clases que retrataba al tiempo que, con el mismo cuidado en el detalle, retrataba al pueblo llano y ennoblecía el trabajo de estas gentes.
Algunas de sus grandes obras representan a las gentes de la Andalucía rural del primer tercio del siglo XX en duro contraste con las escenas de la alta sociedad de la época que mostraba sus galas en los salones y teatros madrileños y en las casas señoriales de la burguesía andaluza.
Entre algunas de esas obras destacan “En la Feria de Priego”, “Tertulia en el café”, “Detenidos por la Guardia Civil”, “Casa de empeño” o “Merienda de los campesinos”, expuestas todas en el Museo Adolfo Lozano Sidro Priego de Córdoba.
Representan en cambio a la burguesía madrileña o andaluza obras como “En el salón”, “Probándose el traje de gala” o “Saludo Galante”.
En 1925 realiza, a petición de la nieta del escritor Juan Valera, uno de sus grandes trabajos: una serie de 20 acuarelas para ilustrar la primera novela del egabrense, Pepita Jiménez. También importante fue y su trabajo en “recuerdo” de su tío abuelo, el pintor Federico Alcalá-Zamora y Franco.
Aunque afincando en Madrid, nunca olvidará sus raíces, regresando los veranos a su Priego natal. En 1935, durante su estancia en este municipio, contrae una enfermedad que lo llevará a la muerte, el 7 de noviembre. Y al igual que el pintor prieguense nunca olvidó su tierra, su pueblo tampoco lo ha olvidado a él. Así, en 1999 abriría las puertas de su propio museo, el Museo Adolfo Lozano Sidro, en la antigua casa familiar de los Calvo Lozano.
Isidora Muñoz Bermudez
21 enero 2015 a las 6:08 pm
Muy bueno el articulo sobre Lozano Isidro.
Isidora Muñoz Bermudez
21 enero 2015 a las 6:10 pm
Muy bueno el articulo de hoy 21 de enero 2015
Alonso Arroyo Moreno
22 enero 2015 a las 1:04 am
Muy bién escogidos los cuadros que ilustran
este bonito artículo, que han publicado con
motivo de este aniversario del nacimiento
del ilustre pintor cordobés nacido en Priego
de Córdoba.
Alonso Arroyo Moreno.
22 enero 2015 a las 1:24 am
Muy buena y escogida la ilustración del artículo
publicado, con los cuadros del insigne pintor
cordobés de Priego de Córdoba, con motivo del
143 aniversario de su nacimiento.