Redacción. El Novaschool ha vuelto a suponer un efecto balsámico para el Smurfit Kappa BBall Córdoba, que, tras un mal final de año, ha estrenado 2016 con una victoria en el Rincón de la Victoria (70-72). No hay sido un triunfo fácil para los cordobeses, que llegaban al pabellón malagueño con una baja importantísima, la del guineano Cheick Sekou, y con el otro jugador extranjero, el norteamericano Matt Devine, a medio gas, ya que sólo había completar un entrenamiento después de su regreso de las vacaciones navideñas.
El partido no tuvo un dominador claro en ningún momento. De hecho, ambos equipos se han impuesto en dos de los cuatro cuartos, los locales en el primero y tercero y los visitantes en los otros dos. Los hombres de Rafa Sanz, por su parte, han tenido en José Antonio Medina un pilar básico. El base gaditano ha concluido el choque con 27 puntos y se ha erigido en uno de los mejores del choque.
Tal y como había previsto Sanz en la previa del encuentro, la victoria se vendería muy cara en el Rincón de la Victoria. De hecho, los cordobeses no concluyeron el primer envite con ventaja en el marcador. Sí lograron sobreponerse a la adversidad inicial en el segundo hasta el punto que llegaron al descanso con un ligero margen en el electrónico.
El tercer y cuarto cuartos fueron una lucha de poder a poder sobre la cancha donde cada uno hizo valer sus principales armas. Los locales trataron de aferrarse a su mayor capacidad reboteadora y los segundos al buen hacer de sus jugadores, con el propio Medina y Adolfo Vega como grandes ejes del equipo de Sanz.
El encuentro pudo inclinarse a favor de cualquier, pero fueron los cordobeses los que demostraron mayor capacidad y físico para llegar en mejor estado al final del choque. Una victoria, en definitiva, que sabe a gloria para los de Sanz.
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