
Redacción. La Consejería de Salud ha concedido la distinción de ‘zona cardioasegurada’ a la clínica Recamed, S.L. de Córdoba tras cumplir con los requisitos en materia formativa e instalación de desfibriladores externos semiautomáticos. Esta es la primera clínica sanitaria a la que se le concede esta distinción en la provincia.
La delegada territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía en Córdoba, María Isabel Baena, ha hecho entrega al director del centro, Alberto Redondo, el distintivo de zona cardioasegurada, en un acto que ha contado además con la presencia del director del 061 de Córdoba, Antonio Mantero.
Con este acto, la clínica Recamed se suma como zona cardioasegurada a otras cuatro instituciones cordobesas, la Entidad Local Autónoma de Encinarejo, la Fundación Diocesana de Enseñanza Santos Mártires de Córdoba, el campo deportivo del Ayuntamiento de Almedinilla y el Instituto `Luis Carrillo de Sotomayor´ que recibió esta distinción el pasado mes de mayo.
Este centro sanitario, como área cardioasegurada, dispone de desfibrilador semiautomático accesible al personal en caso de necesidad. Los profesionales que desempeñan en él sus funciones están capacitados para actuar de forma inmediata en caso de presenciar una parada cardiorrespiratoria, sumando sinergias a la posterior asistencia por parte de los equipos de emergencias sanitarias, con los objetivos de disminuir la mortalidad y secuelas a través de una excelente actuación inicial.
La Empresa Pública de Emergencias Sanitarias es la encargada de la gestión y registro de las organizaciones que disponen del certificado de ‘Zona cardioasegurada’, que constata que dichas instituciones han formado a sus profesionales y han ubicado desfibriladores en sus instalaciones, en el número y los lugares adecuados, según lo establecido en la Orden de 4 de junio de 2013 (BOJA 113/2013).
RCP Telefónica. Desde los centros coordinadores de urgencias y emergencias del 061, ante una situación de sospecha de parada cardiorrespiratoria, se anima y se explica a los alertantes cómo realizar estas maniobras básicas mientras que llegan los equipos de emergencias al lugar del suceso, dado que está demostrado que intentar aplicar estas técnicas a pesar de no tener conocimientos previos en primeros auxilios, ayuda a muchos pacientes.
Si en 2013 el 37% de las paradas que tuvieron reanimación previa corrió a cargo de testigos no sanitarios, en 2014 este porcentaje subió al 50,7%, según los datos de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias. Este incremento ha sido gracias al aumento de la ayuda telefónica a la reanimación que se realiza en estos casos desde el centro de coordinación.
Estos episodios, que pueden sobrevenir en cualquier lugar con pequeños síntomas como el ahogo y la pérdida de conocimiento, están motivados generalmente por problemas de fribrilación ventricular y de taquicardia ventricular sin pulso, que impiden el bombeo de la sangre y la llegada de oxígeno a todo el cuerpo.
Los cinco minutos posteriores a una parada cardiorrespiratoria son claves para el afectado y por ello es fundamental que la persona que tiene el contacto inicial actúe de forma inmediata alertando a los equipos de emergencias sanitarias y aplicando entre tanto técnicas de reanimación básicas, como la ventilación boca a boca y el masaje cardiaco externo. La disponibilidad de un equipo de desfibrilación eléctrica precoz, que puede ser utilizado por personal ajeno a la profesión sanitaria con la realización de un curso básico de entrenamiento, añade el recurso más eficaz para restablecer el ritmo cardiaco viable y reducir al máximo el riesgo de muerte.
Cada año, en España se producen en torno a 25.000 paradas cardíacas extrahospitalarias al año. Esta patología afecta a una población con una edad media en torno a los 60 años y, en muchos casos, es la primera manifestación de una enfermedad cardiaca silente hasta ese momento. La supervivencia de muchas de las víctimas depende de que se apliquen las técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar en los primeros 3 o 4 minutos, lo que puede aumentar las posibilidades de supervivencia en más del 50% de los afectados.
Cadena de supervivencia
Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo occidental y, entre ellas, ocupa un lugar destacado la muerte súbita cardiaca que suele ocurrir, de manera mayoritaria, fuera del entorno hospitalario. La correcta atención a la parada cardiorrespiratoria consiste en la aplicación precoz de una serie de acciones conocidas como cadena de supervivencia que incluye, por este orden, el reconocimiento de la situación y activación del sistema de emergencias sanitarias, el inicio inmediato de las maniobras de soporte vital básico, la desfibrilación eléctrica precoz y la rápida instauración de las técnicas de soporte vital avanzado.
Los equipos de emergencias del 061 en Andalucía han atendido en este último año 1.172 pacientes en parada cardiorrespiratoria, el 70,8% de ellos varones. La edad media de los hombres fue 60,5 años y 62,8 para las mujeres. Aproximadamente, uno de cada cinco pacientes (22%) era menor de 50 años y en el 57,5% de los casos la parada sucedió en domicilio. El 32,3% de los pacientes asistidos en parada por 061 recuperan el pulso y la circulación antes de llegar al hospital y cerca de uno de cada 3 pacientes (31,2%) que ingresó con pulso recibió el alta hospitalaria con buen estado neurológico.