Patricia Monterroso. Este mes cumpliría 113 años. Y es que fue en mayo, solo que de 1902 que nacía en el mismísimo barrio de San Lorenzo la que se conocería como Dora la Cordobesita. Dolores Castro fue el verdadero nombre de esta cordobesa, una popular cupletista y musa de Julio Romero de Torres. Y es que ‘La Niña’, como la llamaban familiarmente, fue emblema de la belleza de la mujer cordobesa.
En 1914, con solo doce años, Dora la Cordobesita subía por primer a vez a un escenario. Fue en el desaparecido Salón Ramírez y su éxito fue tal que desde entonces llenaría teatros de toda la geografía española.
Fue gracias al empresario cordobés Antonio Cabrera Díaz, quien la descubrió, que La Cordobesita triunfó por primera vez, si bien fue su carisma y su arte la que la hicieron cosechar grandes éxitos. El Teatro Principal de Cádiz, el Cervantes de Granada y el Gran Teatro de Córdoba conocieron su popularidad.
Esta cordobesa se metía al público en el bolsillo interpretando toreo de salón mientras cantaba pasodobles admirando a famosos toreros como Belmonte o Joselito. ‘Cruz de mayo cordobesa’ o ‘La rosa de los calés’ fueron algunos de los temas que hizo famosos Dora La Cordobesita.
Los años 20 fue la época dorada para los cuplés y, por tanto, para ‘La Niña’, llenando periódicos y revistas del mundo de la farándula y haciendo tararear sus canciones a todos los amantes de este arte.
Y si su voz y su estilo ya suponían las delicias para muchos, su cara de cordobesa conquistó a Julio Romero de Torres. La conoció en Madrid por mediación de Don Antonio Cabrera y desde que la vio supo que debía ser una de sus modelos. Así, Dora la Cordobesita es la mujer del famoso ‘Anís La Cordobesa’ o ‘A la espalda de una Guitarra’. Así, Dolores Castro formó parte de las modelos que el pintor cordobés plasmó en sus lienzos. Cupletistas, actrices y mujeres de los barrios más castizos de Córdoba, así como mujeres de la alta sociedad madrileña posaron para él.
Pero su ir y venir por escenarios de todo el país duraría poco. Y es que el amor llegó al corazón de la Cordobesita y decidió dejarlo todo por el hombre de su vida, el matador de toros Manuel Jiménez Moreno “Chicuelo”. Se sabe que fue durante el Corpus de 1924, en Granada, que ambos formalizaron su relación y tres años después, el 10 de noviembre del 1927, se casaron, con el Cristo de los Faroles como testigo. Fue entonces cuando Dora la Cordobesita se retiraría de los escenarios para volver a ser Dolores Castro.
Con solo 63 años, el 25 de abril de 1965, Dora la Cordobesita, como siempre será recordada, era enterrada en el panteón familiar de los Chicuelos en el cementerio sevillano de San Fernando. Pocos años pudo disfrutar el mundo del arte, la gracia, la voz y el talante de esta cordobesa que vivió los años dorados del cuplé, fue icono de belleza cordobesa y musa del gran Julio Romero de Torres.
Comentarios recientes