Redacción. El Ángel Ximénez vio rota su racha victoriosa a manos de un FC Barcelona muy superior, que impuso su ley en un partido dominado por los azulgranas de principio a fin y que concluyó con 19-39 (10-20 en el descanso).
Muy pronto comenzó a abrir diferencias el conjunto catalán, seguro atrás gracias en gran parte a las intervenciones de Saric en la portería. De esta manera, la formación visitante estableció una primera renta de tres goles (1-4, min. 7).
Pese a que el guardameta del FC Barcelona proseguía su magisterio, el Ángel Ximénez aguantó el pulso, eso sí, a duras penas y, tras un tanto de Rafa Baena desde el pivote, dejó la desventaja en cinco goles (4-9, min. 14).
No obstante, el rodillo azulgrana se puso en movimiento a partir de ese instante y el litigio quedó casi visto para sentencia después de que los catalanes firmasen un parcial de 1-9 (6-18, min. 24).
Cualquier atisbo de sorpresa desapareció completamente y quedó el espectáculo, y saborear un enfrentamiento solo al alcance de los privilegiados que pueden participar en la Liga ASOBAL.
Así las cosas, tras llegar al descanso con 10-20 en el marcador, cada equipo interpretó su papel a la perfección. Unos, con el cuchillo entre los dientes pese al resultado, mostraron su capacidad de lucha; los otros, la enorme superioridad propia de uno de los mejores conjuntos del continente.
Por estos derroteros marchó la segunda parte, con el FC Barcelona ampliando su ventaja, y la anecdótica puesta en escena del joven guardameta Alejandro Morón, quien reclamó su pequeña cuota de protagonismo al detenerle un balón al internacional Aitor Ariño.
Poco más tuvo un partido que, bajado el telón, devuelve a cada equipo a su realidad. El Ángel Ximénez, con la permanencia como principal objetivo; el FC Barcelona, con la conquista de Europa como meta soñada.
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