Patricia Monterroso. Quién pensaría durante su construcción que un lugar destinado al simple albergue de animales y para el servicio de viajeros y comerciantes terminaría convirtiéndose en un espacio para la cultura. Así ha ocurrido en La Carlota. Su antigua Posada, uno de los edificios fundacionales de la villa es hoy la tan esperada Biblioteca Municipal.
La Real Posada, considerado Bien de Interés Cultural, es uno de los edificios más emblemáticos de La Carlota. En los primeros años de la colonización, el subdelegado Fernando de Quintanilla muestra su interés por la creación de una posada que sirva para acoger a los primeros colonos centroeuropeos, así como una parada de los viajeros entre Écija y Córdoba.
El edificio, construido en el siglo XVIII, destaca por sus grandes medidas y se compone de dos partes fundamentales: un ala izquierda, que serviría de fonda (siglo XVIII), y un ala derecha destinada a la posada (finales del siglo XVIII y principios del XIX).
La también denominada Casa de Postas, ubicada junto a la calle principal del municipio carloteño, la Avenida Carlos III, fue construida por la Real Hacienda, siendo propiedad del Estado. En torno a 1835, este emblemático edificio pasaría a ser propiedad del Ayuntamiento y, finalmente, vendido a Manuel Bernier Luque en 1881. No sería hasta hace escasos años que la Real Posada volvió a manos municipales, iniciándose su posterior restauración hasta convertirse en lo que es, desde esta semana, la nueva Biblioteca Municipal de La Carlota.
Ahora, años después, la Posada ha vuelto a abrir sus puertas al mundo, en este caso como Biblioteca. Un espacio que pretende convertirse en un lugar para la promoción y el fomento de la literatura, que mejorará el acceso de toda la ciudadanía a la cultura, con independencia de gustos y edades, al tiempo que facilitará un lugar para que los escolares, estudiantes e investigadores puedan desarrollar su labor en la mejor forma posible, según afirmó la delegada de Educación, Cultura y Deporte, Manuela Gómez, durante su inauguración el pasado miércoles 17 de diciembre.

La delegada de Educación, Cultura y Deporte, Manuela Gómez y la alcaldesa de La Carlota, Rafaela Crespín
Manuela Gómez manifestó que “La Carlota es una localidad en que se lee mucho y a la que le importa la lectura, que cuenta con dos clubes de lectura especialmente activos, ‘Habitación Propia’ y ‘Mudarref’, y expresó su confianza en que el municipio sacará un gran provecho de este nuevo equipamiento cultural”.
Unas simples cuatro paredes que, si hablaran, contarían historias dignas de escribir y colgar en sus propias estanterías, estanterías que quizá ahora guarden libros en los que se recojan historias de la propia biblioteca como cuando el comerciante inglés Richard Twiss confesó, en 1773, que la Posada de La Carlota era “la mejor que había encontrado a lo largo del camino por España”.
Francisco Bernier Herrera
3 octubre 2015 a las 12:00 am
El pasado domingo visité La Carlota y vi desde fuera la Real Posada que fue propiedad del abuelo de mi padre, Manuel Bernier Luque, que curiosamente se llamaban igual. Sentí algo especial.