Castro del Río: arqueología y vida

Castro del Río es una localidad de la comarca Guadajoz-Campiña Este ubicada a 42 kilómetros de la capital. Consta de una aldea llamada El Llano del Espinar. Por Castro del Río pasa el río Guadajoz, afluente del río Guadalquivir.

Patricia Monterroso/Redacción. En plena Campiña cordobesa, a solo 42 kilómetros de la capital, se ubica Castro del Río. El municipio castreño, cuyos orígenes se remontan a la Prehistoria habiéndose encontrado restos eneolíticos, ibéricos, así como cerámicas griegas o inscripciones romanas y visigodas, es uno de esos lugares que llaman la atención de los visitantes amantes de la arqueología y la historia.

Castro del Río. / Foto: andalucia.org
Castro del Río. / Foto: andalucia.org

La rica historia de Castro del Río se encuentra muy diversificada en razón de los distintos núcleos de población que radicaron en el término actual. Por orden de antigüedad, la posible ubicación de la antigua Bursábolis de Hircio, el actual núcleo de Castro del Río sería Castro el Viejo, el de los legendarios orígenes, el pequeño poblado de los almijares y la medieval Villanueva de Carchena.

Restos de Torreparedones, en Castro del Río.
Restos de Torreparedones, en Castro del Río.

Castro el Viejo o Torreparedones será, sin duda, un lugar mágico para los turistas fans de la arqueología. Se trata de una ciudad ibérica y un castillo medieval ubicados en el límite de los términos municipales de Castro y Baena. El recinto tiene cabida para unas 800 casas y más de 3.000 habitantes, pero por los restos en los terrenos vecinos se nota un intenso hábitat ibérico-romano en toda la extensión de este cortijo. Estatuas de mármol y calizas, relieves, ánforas y las célebres urnas de las familias ibero-romanas de los Pompeyos en el Museo Arqueológico Nacional y en el de Córdoba, son sólo parte de los que aparecen por aquí.

Otro motivo para recorrer Castro del Río es su ciudadela fortificada en lo que es la vieja Villa y el Castillo, fechada en el siglo XII, en época amohade. La situación del recinto amurallado de Castro, como defensa de un núcleo urbano, debió tener nacimiento ya desde la época ibérica pues, en la parte norte de la muralla, en una cata efectuada, se encontraron cerámicas ibéricas y un nivel romano bajo restos califales. Y dentro del recinto amurallado, el Castillo, datado en el siglo XIV.

Parroquia de la Asunción en Castro del Río.
Parroquia de la Asunción en Castro del Río.

Y junto al castillo, la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XII. Posee una gran variedad de escultura, pintura y orfebrería. Entre ellas destaca una imagen del Crucificado de 1700, la sillería del coro de 1717, una pequeña tabla de la Virgen del Rosario de hacia 1600 o diferentes óleos sobre lienzos. Y como ésta, muchos más vestigios de la historia de Castro del Río en sus diferentes etapas que, sin lugar a dudas, serán de admirar por el visitante. Ejemplo de ello es la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen – En este templo destacan las tallas del Cristo de la Misericordia, obra del escultor Castillo Lastrucci, la imagen de la Soledad de 1.944 y el Santo Sepulcro-,  la Iglesia de Jesús Nazareno, la Iglesia de Madre de Dios, la Iglesia de San Acisclo y Santa Victoria o la Ermita de la Virgen de la Salud.

Claustro del antiguo Convento.
Claustro del antiguo Convento.

También en Castro del Río se ubicó un antiguo convento de Santo Domingo de Scala Coeli, en el siglo XVII, de cuya construcción solo se conserva la torre que servía de campanario. Otro monumento obligado a visitar es el Triunfo de San Rafael construido entre los siglos XVIII y XIX, debido a la influencia que llegaba desde Córdoba, ciudad donde el Arcángel es Custodio. Un interés particular tiene la “Casa Mendoza”, que según parece, fue un notable palacio que algunos relacionan con la Princesa de Éboli. Es de destacar su portada, un arco de medio punto de elegantes proporciones rodeado de un recio almohadillado, muy bien compuesto y algunos relieves en la parte superior. Debe ser de las últimas décadas del siglo XVI.

El erizo es muy habitual en la Campiña.
El erizo es muy habitual en la Campiña.

Pero Castro del Río no solo es rico por su patrimonio monumental, también por el natural. Su situación geográfica y las características geológicas de Castro del Río han marcado la evolución medioambiental del municipio. Será imposible no pasear por sus senderos y no contemplar carracas, avutardas, perdices, codornices, tórtolas y un largo etcétera de aves que se refugian por esos lares. Pero, sin duda, el ave más representativa del municipio es el Cernícalo Primilla, con una colonia en el casco urbano que supera las 60 parejas, siendo el nº de parejas del término municipal de 80 parejas. Y si en lugar de mirar al cielo contemplamos el campo seguro podremos fotografiar algún que otro erizo, conejos, zorros, comadrejas, liebres o tejones.

Si por el contrario buscamos unos días de diversión, Castro del Río también ofrece un amplio calendario de fiestas para visitarlo. Por ejemplo será una buena época para visitar este municipio los días 2 y 3 de febrero, festividad de la Candelaria y San Blas.

El 25 de abril, festividad de San Marcos, también es especial en Castro del Río. Este día se conmemora la victoria sobre los moros en una batalla que tuvo lugar cerca de la población.

Feria en Honor a la Virgen de la Salud.
Feria en Honor a la Virgen de la Salud.

El primer sábado de junio tiene lugar la Romería de la Virgen de la Salud. Esta romería es de origen muy reciente, pues empezó a celebrarse a raíz de la Coronación Canónica de la imagen en 1990. Se trata de una fiesta muy animada y vistosa, congrega decenas de carrozas y miles de personas, que dirigidas por la Hermandad de la Virgen de la Salud, hacen el camino hasta una alameda, cruzando el río Guadajoz. Allí se oficia una misa rociera, discurriendo el resto del día con comida campera, cantes y bailes, volviendo al atardecer al pueblo.

Dos ferias celebra también Castro del Río, una la de Santiago, el 25 de julio, y otra, su Feria Real, del 13 al 17 de septiembre.

Por otra parte, en las madrugadas que van desde San Andrés hasta la Inmaculada, con las tradicionales coplas que entonan los campanilleros, se celebra la Fiesta de la Aurora, tan arraigada en Castro, que culmina el día 8 de diciembre con misa y procesión de la Virgen.

La gastronomía castreña es rica y natural.
La gastronomía castreña es rica y natural.

Si cansados de tanto paseo o tanta fiesta necesitamos reponer fuerzas, la gastronomía castreña es rica y variada y transcurre casi siempre al hilo de las festividades. Así por ejemplo, para la fiesta del Corpus Christi, son típicos los llamados “Bollitos del Día del Señor”. Igualmente típicas son las magdalenas, roscos blancos y pestiños de Semana Santa y los castillos de caramelo, que acompañan en las bodas a la tarta nupcial. Tampoco podemos olvidar sus famosas bizcochas que son regaladas frecuentemente cuando se va a visitar a un enfermo o a una recién dada a luz.  En cuanto a los embutidos, son muy famosos sus chorizos y morcillas, teniendo más prestigio las realizadas en las típicas matanzas caseras. Las albóndigas y el llamado albondigón son también dos platos típicos, así como los flamenquines, carnes a la brasa, etcétera.

One Response to "Castro del Río: arqueología y vida"

  1. antonio.   10 enero 2016 at 11:16 pm

    Tengo raíces castreñas mi abuelo paterno era de castro se gun Mr comentaba mi padre mi abuelo se llamaba Antonio,urbano cuber nose se queda ulgun primo hermano de mi padre su herm as no se llamaba Manuel urbano cubero cuando veo algo de castro del río siento año ranza.

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