Patricia Monterroso. Israel Mudarra es natural de Almodóvar del Río, municipio que le ha visto crecer como persona y también como deportista y que ahora le ha hecho un reconocimiento a su trayectoria otorgándole el VIII Trofeo Kiko Pastor.
“Es un orgullo para mí que mi pueblo reconozca mis méritos deportivos”, apunta Mudarra en una entrevista a Córdoba Buenas Noticias. “Tengo varios trofeos pero siempre, el más emocionante, es el aquel que te entrega tu gente, los que te conocen, para reconocer tus triunfos”.

Con pocos años dedicados al ciclismo de montaña, Mudarra ya ha conseguido un gran número de victorias.
Israel Mudarra tiene ahora 37 años “pero son pocos los que llevo inmerso en el ciclismo de montaña”, explica el cuco. “Yo antes corría a pie pero una lesión me impidió seguir con el atletismo. El médico me recomendó que para mejorar la lesión practicara bicicleta”.
Y es así como nace un campeón del MTB o, como él mismo se describe, un “gran enfermo” del MTB. “Empecé cogiendo la bici dos días en semana pero poco a poco me fui enganchando a este deporte hasta que acabé subido a la bici casi toda la semana”, cuenta Israel.
Y de una prescripción médica a una vida dedicada al ciclismo de montaña. “Llevo compitiendo en torno a cinco o seis años”, aclara el ciclista, quien pasó de un paseo en bicicleta unas cuantas horas a la semana semana a competir a nivel Provincial, Regional y, finalmente, Nacional. En la modestia de una persona deportiva, Israel Mudarra quita importancia a los méritos y logros obtenidos. “Al año consigo unas cinco o seis victorias, ya tengo varios podios, pero eso no es nada”.
Pero su pueblo, su querida Almodóvar del Río, sí le ha dado valor a sus logros, a su superación, a su deportividad, a su forma de dar ejemplo a los jóvenes. Es por todo ello que le ha otorgado el VIII Trofeo Kiko Pastor.
Kiko Pastor fue presidente fundador del Club Adesal, donde trabajó sus últimos años en la promoción del balonmano femenino. Además, durante 20 años fue coordinador de deportes del Colegio Salesiano, destacando por su carisma y su humanidad con sus alumnos.”Fue un gran hombre, primero como persona y después como deportista por lo que ser galardonado con un trofeo creado en memoria y honor de este gran cordobés es emotivo y todo un orgullo para mí“.
La entrega tuvo lugar el pasado domingo 28 de septiembre rodeado de familiares, amigos y vecinos quienes no quisieron perderse la ocasión de aplaudir a Israel. “Fue un momento muy emocionante”, concluye Mudarra quien seguirá sobre la bicicleta, “viviendo para pedalear, pedaleando para vivir” y, seguro, trayendo más trofeos hasta su Almodóvar del Río.
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