El sol, fuente de vida de la que debemos protegernos

» Aunque las horas de sol de las que disfrutamos en Córdoba son fuente de salud y vitalidad, debemos ser conscientes de los riesgos que puede tener exponernos a él sin protegernos adecuadamente. El doctor en Medicina y especialista en Dermatología en el Hospital Cruz Roja Española, Hospital San Juan de Dios y Hospital la Arruzafa de Córdoba, Pablo Fernandez-Crehuet, nos da las claves.

30 julio 2014

Termómetro Culturest

El sol es muy fuerte durante el verano en la provincia de Córdoba. / Foto: culturest.com.

Patricia Monterroso. La provincia de Córdoba se encuentra en una zona rica en luz lo que se traduce en alegría, vitalidad y bienestar. Efectos más que positivos que los que tienen la suerte de vivir en Andalucía disfrutan a lo largo de muchas horas al año. Aunque, eso sí, deben hacerlo con las adecuadas medidas de protección ya que no todos los efectos de la luz solar son positivos.

Doctor Pablo Fernández Crehuet

Doctor Pablo Fernández -Crehuet.

El doctor en Medicina y especialista en Dermatología en el Hospital Cruz Roja Española, Hospital San Juan de Dios y Hospital la Arruzafa de Córdoba, Pablo Fernandez-Crehuet Serrano, comenta que “la pérdida de la capa de ozono de la atmósfera influye negativamente pero no tanto como las distintas modas”. Cierto es que existe la tendencia, y casi obsesión, de estar bronceados durante todo el año. Una piel morena la asociamos a belleza y salud. “Algunas personas, que podríamos llamar tanoréxicas, sienten tal compulsión por el bronceado que les lleva a exposiciones abusivas durante el periodo vacacional, corriendo riesgos no suficientemente valorados“, explica el Fernández-Crehuet.

Calor

Es conveniente estar muy hidratado para proteger nuestra salud de las altas temperaturas.

Es por ello que debemos tratar de protegernos del sol para poder seguir disfrutando de sus efectos beneficiosos al tiempo que huimos de los nocivos. Existen hoy en día un gran número de cremas fotoprotectoras que nos ayudan a preservar nuestra piel de posibles enfermedades provocadas por los rayos del sol.  Existen dos tipos de cremas, los fotoprotectores físicos y los químicos. “Los físicos son los ideales para niños, especialmente si tienen la piel sensible o irritable. Actúan como barrera ya que reflejan y filtran el 99% de los rayos UV”, aclara el doctor. El otro tipo son los fotoprotectores químicos, “más utilizados por su buena cosmética. Filtran por absorción y ya vienen combinados varios para cada espectro de radiación. Hoy día encontramos una amplia gama de fotoprotectores más o menos fluidos e incluso especiales para ciertas zonas como el cuero cabelludo”, añade.

echarse crema

Es imprescindible usar fotoprotectores para proteger nuestra piel.

Sea cual sea el que decidamos usar, Fernández-Creuchet asevera que “debemos aplicar un protector solar de amplio espectro con un Factor de Protección Solar (FPS) nunca por debajo de 30 cuando se esté expuesto al sol y 20 ó 30 minutos antes de salir al aire libre, para que se tenga tiempo de absorberlo. Es importante no olvidar ciertas zonas, como orejas, labios, alrededor de los ojos, la zona calva de la cabeza y la nariz, y renovaremos el protector solar cada dos horas, incluso en días nublados y después de sudar y bañarse”.

Sin duda, hay que considerar a los niños pequeños como personas de riesgo solar elevado. Su piel es fina y delicada y no están preparados para resistir al sol como en los adultos por lo que debe evitar la exposición directa en menores de 6 meses. A partir de esa edad, dice el dermatólogo, “debemos usar con ellos filtros o pantallas solares de factores muy altos, correspondientes a FPS de 30-50 o más. Además, un bebé o niño pequeño no deber ser expuesto jamás al sol en las horas críticas del mediodía, vistiendo también camiseta, gorra y gafas de sol. Es conveniente enseñar normas de seguridad solar a temprana edad y dar ejemplo a los hijos, pues es la mejor etapa para adoptar conductas de prudencia y así tener una población sana y concienciada en el futuro”.

Jesús Calleja protección solar

El conocido montañista Jesús Calleja es uno de los famosos concienciados con la importancia de una buena protección. / Foto: Ladival.

No hay que olvidar que el daño solar es acumulativo, es decir, la piel tiene un ‘efecto memoria’ a la que no solo le cuenta “el sol del último verano” sino el recibido durante toda la vida. Por eso, y aunque estemos tomando las medidas adecuadas, si existe la duda de estar sufriendo algún problema en la piel debemos acudir inmediatamente al dermatólogo. Para saber si un lunar es benigno o maligno, “en la mayoría de los casos, el examen clínico es suficiente para saberlo. Para vigilarnos debemos tener en cuenta los signos ABCDE: asimetría, bordes irregulares, coloración heterogénea, diámetro mayor a seis milímetros y elevación de parte de su superficie. Otros cambios a tener en cuenta son el crecimiento excesivo en poco tiempo, el picor, dolor o sangrado espontáneo”, explica el doctor.

Afortunadamente, concluye el doctor Pablo Fernandez-Crehuet Serrano, “poco a poco la sociedad va tomando conciencia y ya es frecuente ver a personas famosas como deportistas, actrices y cantantes participando activamente en las campañas de fotoprotección si bien es cierto que aún queda un largo camino por recorrer en la gente joven”.

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