La exposición 'El Cáliz del Inca', presente en la Mezquita-Catedral hasta el próximo 31 de agosto

Adentity

Dobuss

Bebrand

Redacción.- El alcalde de Córdoba, José María Bellido, y el delegado del Gobierno andaluz en dicha provincia, Antonio Repullo, han coincidido en destacar este martes, junto al deán-presidente del Cabildo Catedral de Córdoba, Manuel Pérez Moya, el valor histórico que supone el retorno a la capital cordobesa, mediante una exposición temporal, de el ‘Cáliz del Inca’, que han visitado este martes en la Mezquita-Catedral de Córdoba, de donde fue robado por las tropas de Napoleón el siglo XIX.

Dicha pieza litúrgica forma parte de la muestra titulada ‘El Cáliz del Inca: símbolo de la platería de Córdoba’, una exposición temporal que supone el retorno del cáliz que perteneció al Inca Garcilaso de la Vega a su ubicación original, la Capilla de las Benditas Ánimas del Purgatorio, el espacio fundado por el literato cuzqueño para albergar su sepultura en la Mezquita-Catedral de Córdoba.

El Cabildo Catedral de Córdoba organiza esta exposición, abierta desde el pasado 5 de junio y hasta el próximo 31 de agosto, en colaboración con el Instituto Nauta, la Embajada del Perú en España, la Cátedra ‘Córdoba Ciudad Mundo’ de la Universidad de Córdoba (UCO) y el Parque Joyero de Córdoba, siendo el citado cáliz el eje vertebrador de la muestra.

La pieza, que fue expoliada durante la ocupación francesa de España a principios del siglo XIX, ha llegado para esta exposición procedente del Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid y constituye parte del testimonio material del legado del que fuera máximo representante del mestizaje, el Inca Garcilaso.

El cáliz fue ejecutado por el platero barroco cordobés Juan Bautista de Herrera, está realizada en oro, cuenta con 32 aplicaciones en esmalte rojo que realzan su delicada factura. Tras avatares que dieron lugar a diversos cambios en su ubicación, el cáliz del Inca Garcilaso forma parte de los fondos del citado museo madrileño.

A este cáliz del Inca Garcilaso, núcleo temático y simbólico en torno al que se desarrolla el discurso expositivo, se suma la exhibición de otros cálices representativos de la dilatada y relevante trayectoria de la platería cordobesa.

Todos ellos, pertenecientes a la Catedral de Córdoba y a otros templos de la Diócesis cordobesa, hacen posible que el visitante obtenga una visión integral de la evolución del arte de la plata en la ciudad de Córdoba, desde la etapa gótica hasta el Rococó, y del destacado papel ejercido por la corporación gremial de San Eloy.

 

 

La exposición ‘El Cáliz del Inca: símbolo de la platería de Córdoba’ incluye 17 cálices, además del inventario de bienes del Inca Garcilaso y una maqueta en plata de la Mezquita-Catedral, cedida para la ocasión por el Parque Joyero.

Compartir