España supera a Suecia y avanza con paso a firme en su clasificación para la Eurocopa 2020 (3-0)

Adentity

Dobuss

Bebrand

Redacción.- De entre los campos que ganan partidos, uno de ellos, quizá de los que más, es el Santiago Bernabéu. Más allá de los siempre citados “noventa minuti” del inolvidable Juanito, el rugido de la afición, las sesenta mil gargantas gritando “España, España”, alientan a cualquiera. Y los nuestros sabían que, ante Suecia, están en partido importante, soñando como sueñan con la EURO 2020.

Por eso salieron a mil por hora, y a los trece minutos pudieron firmar el primero con una triple ocasión. Probó Fabián desde lejos, luego Parejo, y en el saque de esquina casi remata el capitán, homenajeado antes del inicio. España tenía ritmo por la derecha, cuando hilaban Parejo, Carvajal y Asensio. Y por la izquierda, cuando aparecía Isco en acción. Enfrente, una Suecia con cartel, competitiva, se echaba atrás a esperar y salir. Sin peligro en los primeros cuarenta y cinco minutos.

España acosó a ratos, en juego trenzado y acciones a balón parado. Abriendo el juego a bandas y forzando el repliegue. Apretando hasta los últimos minutos antes del descanso, buscando la heroica de chilena como probó Ramos.

El segundo acto lo abrió Isco con una volea tras saque de esquina que levantó a la parroquia, como unos minutos después un disparo cruzado del malagueño o un remate de segundas de Asensio, dentro del área. España buscaba el gol del triunfo ante una Suecia que apretaba la salida, a ratos. A fuerza de fútbol, los jugadores provocaron el “A por ellos” de la grada, ya cuando caía la noche sobre Madrid.

Hasta que el premio a tanta insistencia llegó en una mano dentro del área que forzó Asensio y transformó en gol, desde los once metros, Sergio Ramos. Con el gol llegaron los espacios y, aunque tímida, Suecia quiso presionar. España jugó a tocar hasta encontrar el hueco en la zaga rival. Y aparecieron los huecos. En una gran transición, Morata se fabricó un penalti que él mismo transformó en el segundo. Y ya en pleno delirio del Bernabéu llegó el tercero de España, en un remate de Oyarzabal desde la frontal del área.

Compartir