Iker Casillas, emocionado al dedicarle sus compañeros un gol en la final de Copa de Portugal

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CBN. El guardameta internacional español Iker Casillas está viviendo su peor pesadilla después de que sufriera un infarto el 1 de mayo y de que a su pareja, Sara Carbonero le diagnosticaran y operaran recientemente de un cáncer de ovario.

En un intento de continuar haciendo vida normal, acudió a presenciar la final de Copa que disputaba su equipo, el Oporto.

Casillas viajó desde Madrid, donde estaba acompañando a su esposa Sara, internada en el Hospital Ruber Internacional, al Estadio Nacional de Oeiras, a las afueras de Lisboa, donde su club disputó la final de la Copa de Portugal. El portero mostró así su apoyo a sus compañeros en el partido contra el Sporting de Portugal, que después de ganar la Supercopa de Portugal en agosto, se disputaron lograr su segundo título de la temporada.

El partido concluyó de la única forma que los cardiólogos de Iker Casillas no hubieran querido: desde los penaltis. Los 90 minutos acabaron 1-1, el Sporting marcó el 2-1 en el 101′ de la prolongación y Felipe igualó el el 121, obligando a ir a la tanda definitiva.

Fue en la tanda de penaltis, en la que los lisboetas acabaron venciendo por 5-4.

Iker vio el encuentro desde la grada, vestido con ropa de calle.

El Oporto se adelantó en el marcador, por mediación  de Tiquinho Soares, al aprovechar una jugada a balón parado que acabó rematando de cabeza.

E inmediatamente después de marcar, cogió una camiseta de portero con el número 1 a la espalda y con el nombre de su compañero Iker Casillas.

Iker lo presenció desde la grada y no pudo evitar emocionarse.

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