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La primavera ha traído «esperanza» a Bioparc València con el nacimiento hace unos días de una gacela Mhorr, considerada como la ‘dama’ de esta especie extinta en la naturaleza por la elegancia de sus patas largas y su cuello esbelto.

Este «precioso» macho nació con normalidad ante el resto del rebaño. Con solo unos días de vida, la cría de gacela ya mama y corretea junto a los adultos, detalla el parque en un comunicado.

El grupo reproductor, compuesto por un macho y tres hembras, forma parte del programa de conservación internacional (EEP) de la especie. En el zoológico está en la zona de la sabana, en un recinto multiespecie que comparte con otros antílopes, los addax (Addax nasomaculatus), la grulla coronada cuelligrís (Balearica regulorum) y la tortuga de espolones (Centrochelys sulcata).

La Mhorr (Nanger dama mhorr) es una hermosa gacela que se distingue por su blanco pelaje cubierto de un color castaño rojizo en su dorso y sus característicos cuernos en forma de ‘s’. Es la mayor de las gacelas del mundo y desgraciadamente una de las especies que se extinguió en su hábitat.

En la actualidad, sobrevive en el planeta gracias a un español, el profesor José Antonio Valverde, que rescató del Sáhara a un grupo de 11 ejemplares del que descienden todos los que hay en varias instituciones conservacionistas.

La tristemente famosa lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) incluye a la gacela Mhorr como críticamente amenazada de extinción, lo que motivó que el Bioparc se uniera en 2014 a las instituciones internacionales que luchan para garantizar su pervivencia. Con la formación del grupo valenciano, prácticamente desde su llegada cada año se han reproducido con éxito hasta un total de 12 crías nacidas en el recinto.