De izquieda a derecha, Paula Ruiz Carreño, Ana Pérez, Soledad Martínez (paciente que participa en el ensayo clínico) y Mª Dolores Jiménez Lucas, en el servicio de Oncología Médica del IMIB-Arrixaca. / IMIB

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CBN. La irrupción de la inmunoterapia en la lucha contra el cáncer ha supuesto un cambio de escenario radical. Esta terapia biológica consiste en estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer utilizando tanto sustancias producidas por el cuerpo como fabricadas en un laboratorio para mejorar o restaurar la función del sistema inmunitario. Su eficacia ya ha sido demostrada en diversos tipos de tumores al contribuir a aumentar la supervivencia, reducir el tamaño de tumores, ampliar las curaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Pero aún queda mucho por investigar para que sean tratamientos aplicables a todos los casos.

De hecho, este ensayo clínico internacional, en el que participan catorce centros españoles, está dirigido a un tipo muy concreto de cáncer de mama: el subtipo tumoral HER2 positivo, una variante más agresiva que supone el 20% de los 27.000 nuevos casos que se diagnostican cada año en todo el país. En la Región de Murcia, la incidencia anual ronda los 700 casos.

Por ello, los investigadores del IMIB necesitan reclutar a pacientes de la Región que deseen

De izquieda a derecha, Paula Ruiz Carreño, Ana Pérez, Soledad Martínez (paciente que participa en el ensayo clínico) y Mª Dolores Jiménez Lucas, en el servicio de Oncología Médica del IMIB-Arrixaca. / IMIB

formar parte del ensayo. «Pero lo primero que hay que destacar es que se trata de un estudio doble ciego; es decir, un grupo de mujeres tomará el fármaco mientras que a otro grupo se le suministrará el placebo. Es el sistema más correcto para comprobar su eficacia con rigor científico. Evidentemente se inicia el ensayo porque existen expectativas de que ayude a mejorar la supervivencia y la calidad de los pacientes, así como a reducir el tamaño del tumor facilitando su extirpación quirúrgica, pero los sometemos a prueba para poder evidenciar esas expectativas», explica la Dra. Mª Dolores Jiménez Lucas, investigadora del grupo de Oncología Médica del IMIB-Arrixaca.

No obstante, Jiménez Lucas hace hincapié en que «todas las participantes saldrán beneficiadas al recibir un control clínico muy preciso. Además, se les aplicará tratamiento con otros inmunoterápicos (pertuzumab y trastuzumab), tanto antes como después de la

Entonces, ¿qué pacientes pueden participar? Ana Pérez, responsable de Coordinación de Ensayos Clínicos de Oncología Médica del IMIB-Arrixaca, especifica que «los criterios de diagnóstico fundamentales para poder ser incluida en este ensayo son que la paciente acabe de ser diagnosticada de un cáncer de mama HER2 positivo, que no hayan recibido aún tratamiento ni haya sido sometida cirugía. Además, el tumor no debe de medir más de 2 centímetros ni presentar metástasis en otros órganos, aunque sí es necesario que tengan afectación axilar».

Alonso especifica que «estos requisitos son orientativos. Las pacientes que deseen participar siempre deben consultar a su oncólogo, para que el especialista resuelva si cumplen las condiciones para ser incluidas en el ensayo, dado que puede haber otros obstáculos de base que solo el médico responsable puede valorar. En caso de que el perfil se corresponda con los requisitos, hemos solicitado a los diferentes servicios de Oncología Médica de la Región de Murcia que contacten con nuestro servicio en La Arrixaca y tramitaremos la inclusión de la paciente en el ensayo clínico».

Sobre los posibles efectos secundarios, los oncólogos del IMIB-Arrixaca subrayan que la inmunoterapia no produce alopecia, náuseas ni un bajo estado anímico, aunque sí existe un riesgo de cardiotoxicidad, pero se puede controlar eficazmente con el seguimiento clínico que se realiza a todos los participantes.