Los cordobeses también tienen derecho a disfrutar del sexo

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El desconocimiento e ignorancia de la sexualidad humana en su conjunto genera ciertas carencias en la vida afectiva y sexual de las personas. Lo veo en consulta cada día, en nuestros cordobeses y cordobesas, y en el resto del mundo.

Prueba de ello son los prejuicios existentes, el uso infrecuente de métodos anticonceptivos, embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, estereotipos y prejuicios del propio cuerpo y del otro sexo, así como los comportamientos sexistas de la cultura. Con esta problemática, es necesario que los profesionales especializados en salud y sexualidad ofrezcamos información de calidad para evitar y mitigar el sufrimiento de las personas y que éstas puedan conseguir una mayor tranquilidad en sus relaciones sexuales, consiguiendo así un disfrute libre y placentero de las mismas.

Voy a tocar algunas de las cuestiones que suelo encontrar a menudo…Sé que hay muchas más pero, con estas, espero poder contribuir en ese despertar… ¡Empezamos!

¿Hay una edad para tener sexo?

No es una cuestión de edad porque cada persona madura a un ritmo distinto. Es una opción personal, y tan viable es empezar muy joven como a una edad más avanzada. Lo verdaderamente importante es estar preparado-a para disfrutar de una sexualidad responsable y saludable.

Masturbarse …

Es, simplemente, una opción más. La puedes escoger e integrar dentro de tu repertorio de disfrute o puedes elegir no practicarla … la puedes llevar a cabo de forma individual, en pareja, en grupo… ¡Como te dé la gana! ¡Todo depende de ti!

Si encuentras esta práctica dañina o vergonzosa, la realizarás sintiendo que estás haciendo algo malo y por lo mismo te resultará poco satisfactoria. De la misma manera, quien encuentra en esta actividad una opción válida y saludable disfrutará de la intimidad de su cuerpo sin que le conlleve dificultad. No obstante, debes saber que la masturbación no es dañina para la salud, pues no provoca enfermedades físicas ni psicológicas, libera la tensión acumulada y el cuerpo tiende a quedar en un estado de relajación tras su culminación.

¿Existe el dolor de testículos que dicen sentir algunos hombres cuando no eyaculan?

Pues sí, y esto tiene una explicación: Durante la excitación se produce un alto nivel de presión sanguínea tanto en los testículos como en la próstata, por lo que mantener durante bastante tiempo esta tensión genital puede ocasionar en algunos casos un ligero dolor en dicha zona, generando cierta incomodidad. Sin embargo no hay que alarmarse ya que el dolor cesa al poco tiempo.

¿Es cierto eso que dicen sobre la existencia de dos tipos de orgasmos diferentes en la mujer: uno vaginal y otro clitorial?

Para que se dé el orgasmo en la mujer es necesaria la estimulación, directa o indirecta, del clítoris. Por tanto no existen dos tipos, se trata de un mito y tranquila: no te ocurre nada si no has experimentado “un orgasmo vaginal”. La confusión viene del siguiente hecho, y es que la sensación orgásmica se deja sentir tanto dentro como alrededor de la vagina y no de manera externa.

Por tanto, no puede existir el orgasmo femenino sin la intervención del clítoris. Incluso aquellas mujeres que comentan llegar al orgasmo con penetración lo obtienen por el roce del pene en la entrada de la vagina al “golpear” el hueso pubiano.

Sexualidad, sexo, erótica… ¡Qué lío!

Cuando usamos estos conceptos, ¿estamos hablando de lo mismo? ¿A qué nos referimos? Voy a dar un poco de luz, ya que en la mayoría de la población, o no se usan correctamente, o bien no saben en qué se diferencian…

La sexualidad se trata de todas las formas que me permiten expresar el hecho de ser sexuados (poseer órganos sexuales), y esta expresión dependerá de las condiciones culturales, sociales, anatómicas, fisiológicas, emocionales, afectivas y conductuales de la persona.

Por otro lado, la erótica es la forma elegida, la manera personal de manifestar, expresar, y vivir la sexualidad. Es muy variable y diversa. Depende de la preferencia de la persona, por tanto es su parte más subjetiva. ¡No hay una mejor ni peor, cada uno y cada una tiene la suya propia! Por tanto, hace referencia, además, al conjunto de estímulos que hacen que una persona sienta activación sexual -en el lenguaje llano: “lo que me pone”-. Todo aquello que imagine o viva una persona y le resulte placentero y/o excitante a nivel sexual es erótico para ella.

Y por último, nos referimos a sexo como la variable que nos diferencia a los individuos como machos o hembras (hace referencia a la biología).

La orientación sexual… ¿A qué se refiere exactamente? ¿Se puede elegir o cambiar?

La orientación sexual es la atracción emocional, romántica, sexual o afectiva que siente uno hacia otras personas, ya sean de su mismo sexo-orientación homosexual-, hacia personas del sexo contrario-orientación heterosexual-, o experimentar deseo tanto por personas del sexo contrario como del mismo sexo-bisexualidad-. ¡No es una opción deliberada ni una elección que pueda modificarse por pura voluntad! No se puede elegir sentir o no sentir atracción por una persona. Y digo esto porque veo bastante a menudo como ciertas orientaciones son castigadas por la sociedad: Personas homosexuales que vienen a consulta porque no aceptan sentir eso que sienten, o padres que castigan a sus hijos por su condición…

No es algo que tenga que ver con la normalidad o la anormalidad. Recordad que, lo que es considerado normal o raro ha sido impuesto por la sociedad en un determinado momento, por lo tanto es subjetivo y cambiante.

Las personas mayores no practican sexo o es contraproducente… ¿Es cierto?

Seguro que más de una vez has escuchado “¡Niña, niño yo ya no estoy para eso!” o “yo estoy ya muy mayor para hacer esas cosas”, etc. Quiero dejar claro que…. ¡La edad no está reñida con el sexo! Es más, está comprobado que ayuda y contribuye a tener un envejecimiento más saludable. Es cierto que, en esta etapa de la vida, se dan ciertos cambios a nivel fisiológico que hace más difícil la actividad sexual entre las personas, pero eso no es motivo para eliminar estas prácticas. Habría que hablar aquí de una adaptación y restructuración del comportamiento sexual.

No olvides que disfrutar de la sexualidad es un derecho que tenemos todos y todas, y como tal, merece ser cubierto y satisfecho de forma libre, siempre y cuando no implique daño alguno a las personas.

Se trata de una dimensión que influye muchísimo en la calidad de nuestras relaciones sociales y en la manera que percibimos e interpretamos la realidad. Deja huella en nuestra autoestima y confianza, en la forma en la que nos tratamos y hablamos a nosotros mismos, por lo que desarrollarla y potenciarla a lo largo de la vida es de vital importancia …

Si tenéis más preguntas, no dudéis en enviarnos un correo ¡estaremos encantados de atenderlas! o incluso, podemos ir aclarándolas cada cierto tiempo por esta vía…

¡Que todo el mundo pueda elegir, resolver sus preguntas y cuestiones, disfrutar sin ser juzgados, de una forma sana y responsable, a la vez que tolera la manera elegida por los demás!

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