Estado Islámico reivindica los atentados de Sri Lanka

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El grupo yihadista Estado Islámico (EI) ha asumido la autoría de la serie de ataques en el Domingo de Resurrección en Sri Lanka contra iglesias y hoteles de lujo que causaron la muerte de al menos 310 personas y más de 500 heridos.

“Los ejecutores del ataque que tuvo como objetivo los ciudadanos de los países de la coalición y cristianos antes de ayer son combatientes del Estado Islámico”, dijo en un escueto comunicado una fuente de seguridad a la agencia Amaq, afín a los yihadistas. La autenticidad de esta información difundida a través de la red de mensajería Telegram no pudo ser verificada. La agencia de propaganda del grupo extremista hace alusión en su comunicado a la coalición internacional, que está encabezada por Estados Unidos y formada por 75 países.

El Gobierno de Sri Lanka baraja que los atentados pudieron ser una reacción a la matanza de Christchurch, en Nueva Zelanda, donde un supremacista blanco mató a 50 personas en dos mezquitas.

“Hemos recibido información de que este ataque fue en represalia a Christchurch en Nueva Zelanda. Lo estamos investigando”, reveló en una intervención en el Parlamento isleño el viceministro de Defensa, Ruwan Wijewardene.

Los ataques en Christchurch ocurrieron el pasado 15 de marzo, cuando el supremacista blanco Brenton Tarrant, un australiano de 28 años, irrumpió con un arma semiautomática en dos mezquitas de la localidad y causó 50 muertos y otros tantos heridos. El portavoz de la Policía de Sri Lanka, Ruwan Gunasekara, indicó que el número de muertos en los atentados de este Domingo de Resurrección aumentó a 310 y más de 500 heridos.

Entre los fallecidos hay al menos 31 extranjeros, entre ellos dos españoles, un bangladesí, dos chinos, ocho indios, un francés, un japonés, un holandés, un portugués, dos saudíes, dos turcos, seis británicos, dos angloestadounidenses y dos australianos. Por su parte, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) informó de que 45 niños figuran en la lista de aquellos que perdieron la vida.

Los países árabes y la institución de referencia del islam suní, Al Azhar, condenaron los “despreciables y brutales actos” que tuvieron como objetivo a las personas que asistían a misas en distintas iglesias y se encontraban en hoteles.

Atentados de esta magnitud no habían tenido lugar en Sri Lanka desde la guerra civil entre la guerrilla tamil y el Gobierno, un conflicto que duró 26 años y finalizó en 2009, y que causó, según datos de la ONU, más de 40.000 civiles muertos.

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