Investigadores descubren cómo retrasar el envejecimiento a través de un producto natural
Dres. Laura J. Niedernhofer y Paul D. Robbins | University of Minnesota

DiagonalCQ

CBN. Investigadores norteamericanos han descubierto cómo retrasar el envejecimiento a través de un producto natural que reduciría el nivel de daño celular en el cuerpo causado por el envejecimiento.
Como ya se anunció a primeros de año en la publicación Nature Medicine, los investigadores Paul D. Robbins y Laura J. Niedernhofer de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota  y los investigadores de la Mayo Clinic James L. Kirkland y Tamara Tchkonia, mostraron que era posible reducir el daño celular, lo que se conoce como células senescentes, prolongando la longevidad y mejorando la salud, incluso cuando el tratamiento se inició en edades avanzadas. 

Ahora se ha demostrado que el tratamiento experimental en ratones de edad madura a través del producto natural Fisetina, que se encuentra en muchas frutas y verduras, también tiene efectos positivos significativos en la salud y el envejecimiento.

A medida que las personas envejecen, acumulan células dañadas. Cuando las células llegan a un cierto nivel de daño, pasan por un proceso de envejecimiento natural, llamado senescencia celular. 

Las células también liberan factores inflamatorios que dan indicaciones al sistema inmunológico para que restaura y repare las células dañadas. El sistema inmunológico de una persona más joven es saludable y puede eliminar las células dañadas. 

Pero a medida que las personas envejecen, no se eliminan tan efectivamente. Por lo tanto, comienzan a acumularse, causan inflamación y liberan enzimas que pueden degradar el tejido.

Robbins y otros investigadores han constatado ahora que un producto natural, la Fisetina, reduce el nivel de daño celular en el organismo. Lo descubrieron tratando a los ratones de edad avanzada con este compuesto y observaron mejoras en la salud y la vida útil. 

El documento, “Fisetina como tratamiento terapéutico para alargar la vida”, se publicó recientemente en EBioMedicine.

“Estos resultados sugieren que podemos extender el estado de salud y bienestar corporal incluso hasta el final de la vida”, dijo Robbins. “Pero todavía hay muchas preguntas que abordar, incluida la dosis correcta, por ejemplo”.

Sin embargo, una pregunta que ahora se hacen es ¿por qué no lo han hecho antes? 

Siempre hubo limitaciones importantes a la hora de constatar cómo actuaría un medicamento en diferentes tejidos, en diferentes células mientras un cuerpo envejece.

Los investigadores no tenían una manera de identificar si un tratamiento en realidad estaba atacando a las células especialmente senescentes como hasta ahora.

Bajo la dirección de Edgar Arriaga, profesor del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la Universidad de Minnesota, el equipo utilizó tecnología de citometría de masas, o CyTOF, y la aplicó por primera vez en la investigación del envejecimiento, en la Universidad de Minnesota.

“Además de mostrar que el medicamento funciona, esta es la primera demostración que muestra los efectos del mismo en subconjuntos específicos de estas células dañadas dentro de un tejido determinado”, indicó Robbins.

Fuente:

Materiales proporcionados por la Universidad de Minnesota Medical School.

Referencia de la revista:

Matthew J. Yousefzadeh, Yi Zhu, Sara J. McGowan, Luise Angelini, Heike Fuhrmann-Stroissnigg, Ming Xu, Yuan Yuan Ling, Kendra I. Melos, Tamar Pirtskhalava, Christina L. Inman, Collin McGuckian, Erin A. Wade, Jonathon Won, Jonathon I. Kato, Diego Grassi, Mark Wentworth, Christin E. Burd, Edgar A. Arriaga, Warren L. Ladiges, Tamara Tchkonia, James L. Kirkland, Paul D. Robbins, Laura J. Niedernhofer. Fisetin es un medicamento que extiende la salud y la vida útil. EBioMedicine, 2018; DOI: 10.1016 / j.ebiom.2018.09.015

Sobre la Fisetina:

La fisetina se encuentra en altas concentraciones en las fresas, aunque también la contienen las manzanas, caquis, y en menor proporción las uvas, kiwis, tomates, cebollas y pepinos.

Mejora la actividad del proteosoma, promoviendo la supervivencia de las células nerviosas, aspecto éste de gran interés en el Parkinson o la Demencia.

Inhibe la producción de citoquinas inflamatorias y del Factor de necrosis Kappa B, que es un regulador central que cuándo se activa estimula la inflamación.

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