La Iglesia de San Miguel, una joya fernandina
Interior del templo donde se pueden observar sus tres naves.

DiagonalCQ

Portada de la Iglesia de San Miguel en Córdoba.
Portada de la Iglesia de San Miguel en Córdoba.

CBN. La iglesia de San Miguel es una de las llamadas Fernandinas, aquellas creadas por el rey Fernando III el Santo, en torno al año 1241. En un primer momento ocupó una antigua mezquita, que fue derribada para construir el templo gótico que podemos disfrutar hoy día. Su ubicación es cercana a la Puerta de Osario, el acceso Norte de Córdoba desde la época musulmana.

Su imagen actual es el resultado de las múltiples restauraciones realizadas a lo largo del siglo XIX, que han ocasionado la pérdida de parte de las transformaciones realizadas durante los siglos XVII y XVIII. En este último siglo, tuvo lugar la construcción de la actual torre, erigida aprovechando los restos de un antiguo alminar perteneciente a la mezquita de barrio que era antes este templo.

Interior del templo donde se pueden observar sus tres naves.
Interior del templo donde se pueden observar sus tres naves.

La última restauración que se le conoce data de los años 60 del siglo pasado. Estas obras estuvieron encaminadas a devolver a la iglesia en la medida de lo posible a su estado original. Se sacaron a relucir las bóvedas de crucería góticas y los artesonados de madera mudéjar que han llegado hasta nuestros días.

En su interior, de planta casi cuadrada, tiene columnas adosadas al muro hasta la altura de las trompas, que la convierten en octogonal. Está formada por tres naves, la central con artesonado sin crucero y con cabecera de ábsides poligonales. El retablo mayor está realizado en mármol y se construyó en el siglo XVIII. La puerta lateral, del lado de la Epístola tiene arco de herradura y se cree que data de la época califal.

La Anunciación.
La Anunciación.

De la decoración mural que poseía el templo solo se han conservado dos escenas de la Anunciación y una Virgen con el Niño. Esta última se sitúa en el muro derecho de la nave de la epístola, encontrándose incompleta, ya que debería formar parte de una composición más amplia. En ella aparece la virgen sedente sosteniendo al Niño en su regazo, al que le ofrece una fruta. A ambos lados, dos ángeles, incompletos, sostienen un tapiz que sirve de fondo y ocultan un segundo decorado con estrellas. Estilísticamente correspondería a fines del siglo XV.

La Anunciación que se encuentra más perdida es la existente en el presbiterio, en el muro del evangelio, que parecer corresponder al siglo XVI. Mucho más interesante es la que se encuentra en el muro derecho de la nave de la epístola, bajo un arcosolio.

Virgen con el Niño.
Virgen con el Niño.

Junto a las imágenes habituales de esta iconografía, la Virgen y San Gabriel, aparece entre ambos la representación de Dios Padre y, en el ángulo derecho, la figura, posiblemente de un donante, de un dominico con báculo.

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