El atestado policial del abuso de La Manada a una joven en Pozoblanco

Alba Cardenas

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Álvaro Sánchez. En la misma semana en la que el juicio a La Manada por la supuesta violación grupal en los sanfermines del 2016 ha quedado visto para sentencia, los componentes de “La Manada” vuelven a someterse al escrutinio público aunque, en esta ocasión, por lo cometido meses antes de su viaje a Pamplona, y por cuatro de ellos en Pozoblanco
.
Un caso que se descubrió después de que el juez instructor del caso de la supuesta violación de Pamplona mandase analizar los móviles de los detenidos y se encontrase con otro vídeo de presunta agresión sexual, también difundido en, al menos, dos grupos de WhatsApp, según informa La Voz de la Galicia.

En Pozoblanco estaba haciendo prácticas el guardia civil A.M.G, uno de los cinco miembros de La Manada. Fue él quien convocó a sus amigos para que se trasladasen desde Sevilla al municipio e ir todos juntos hasta la vecina localidad de Torrecampo. Tras una noche de juerga, los cuatro regresaron a Pozoblanco en un coche, en el que, presuntamente, abusaron de una joven, en aparente estado de semiinconscencia.

Hasta la fecha se conocían detalles de lo sucedido en el vehículo, como que los acusados, tras manosearla y besarla, dejaron a la joven «completamente desnuda en el asiento de atrás» y con el mono y las medias rotas.

También se habían hecho públicos los comentarios vertidos en dos grupos de WhatsApp donde se compartieron los vídeos. «Vino de follarse a la bella durmiente» (aludiendo el estado de inconsciencia de la víctima) o «Perdimos el salto de hacer algo histórico tío» fueron solo dos de las frases de José Angel Prenda, conocido ya como El Prenda.

Ahora, sin embargo, La Sexta ha accedido al atestado policial que detalla cómo «una mujer, en aparente estado de inconsciencia, fue objeto de reiterados tocamientos en su zona mamaria y besos en su boca sin que reaccione a las actividades de índole sexual de los investigados».

En las imágenes que han trascendido del vídeo -el cual, según la Policía, demostraría la supuesta agresión sexual-, se ve al militar de La Manada besando a la joven en la boca, mientras el peluquero del grupo le toca el pecho posando delante de la cámara. El Prenda es el que graba todo.

En La Sexta ya avanzan algunas fechas de la inminente causa. El juez ha citado a declarar en 12 días a tres amigos de La Manada. Lo próximo será fijar la fecha del juicio.

Así fueron los hechos: La joven supuestamente agredida en Pozoblanco solo recuerda haberse subido al coche del militar para que la llevase a casa. Cuando se despertó estaba en la parte trasera, desnuda y con la ropa rasgada. Lo que sucedió entre medias se aprecia en los vídeos: manoseos, besos y sucesivos tocamientos. El juez investiga si la joven fue drogada con una sustancia que podría ser burundanga.

Al despertar, la joven estaba en el coche solo con el militar, ni rastro de los otros tres acusados. Sería en ese momento cuando, según La Sexta, el conductor le habría pedido que le hiciese una felación, algo a lo que la agredida se habría negado. El miembro de La Manada la habría golpeado en la cara y en el brazo y la había empujado.

Mientras la echaba fuera, le habría gritado «puta».

La joven asegura que en ese momento no denunció porque ningún amigo la creyó y no conocía la identidad del sevillano. «Tenía un lapsus que no recordaba, desconocía la identidad del chico y me autoconvencí de que no tenía pruebas suficientes», explicó. Aún así, sí que denunció meses después, cuando la policía se puso en contacto con ella tras la investigación de la presunta violación en los sanfermines.

La Manada volvió a dejar rastro con vídeo de su «hazaña». Una grabación que fue enviada el 1 de mayo, tan solo 22 minutos después de haberse cometido, a dos grupos de WhatsApp, en los que participaron 21 personas, y en donde se recogen frases como esta de El Prenda: «Vino de follarse a la bella durmiente» (aludiendo el estado de inconsciencia de la víctima). «Le echasteis a la chavala burundanga? Qué bueno» es otra de las lindezas que se pudo leer.

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