Angela Amate, presidenta de Aprosub: Una vida por un futuro más inclusivo para las personas con discapacidad intelectual

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Ángela Amate, presidenta de Aprosub.

CBN. Aprosub nació como “un sueño de muchos” que lleva trabajando desde 1970 “por personas para personas”.

Como afirma su presidenta Ángela Amate: “Desde entonces hasta hoy, seguimos soñando, seguimos esforzándonos en multiplicar los servicios, los profesionales, los apoyos…”. Durante este tiempo, la Asociación cordobesa ha trabajado codo con codo con madres y padres por un futuro más inclusivo y más solidarios para sus hijos con discapacidad intelectual.

Actualmente, Aprosub presta su apoyo a más de 950 personas a lo largo de todo su ciclo vital, ya que disponen de recursos desde el ámbito de la Atención Temprana hasta servicios residenciales y de apoyo al envejecimiento en seis poblaciones de la provincia (Baena, Castro del Río, Córdoba, Montilla, Palma del Río y Peñarroya-Pueblonuevo). Además cuenta con servicios de atención temprana, educación, servicios ocupacionales y servicios residenciales, tanto para adultos con altas necesidades de apoyo, como con menos necesidades.

Pero, en estos 50 años, Aprosub ha sufrido una serie de cambios en su enfoque que la presidenta de la Asociación nos describe: “Ya no hablamos sólo de qué necesitan las personas sino sobre cómo tiene que estar organizada una sociedad para que todos, de manera plena, formemos parte de ella”.

En estos años, la falta de recursos económicos no ha afectado al aumento de la financiación de sus plazas, sino que se ha producido un estancamiento. “Cada año la situación es más difícil por el encarecimiento de las prestaciones que realizamos y por ello, volvemos a solicitar una mejora en la financiación pública que permita dotar de sostenibilidad y seguridad a los servicios y mejorar las condiciones de los profesionales”, afirma Amate.

En cuento a las barreras sociales, la Asociación cordobesa afirma que “hay que evolucionar hacia modelos más inclusivos que permitan el desarrollo de actividades en entornos comunitarios y no sólo desde la perspectiva clásica del trabajo en centros”. La directora de Aprosub defiende que “las personas con discapacidad intelectual deben estar dentro, y no fuera, de la comunidad ciudadana a la que pertenecen, relacionándose con ella como cualquiera”.

Desde hace años, la Organización ha recibido diversos reconocimientos a su trabajo, como el de Excelencia Europea EFQM 400+ que avala su esfuerzo, y Ángela Amate se muestra satisfecha por el camino recorrido en el que incluye: “nuestra lucha por la autodeterminación de las personas con discapacidad intelectual; el del impulso del ejercicio de sus derechos y de las acciones para su defensa en los supuestos de vulneración; el de la formación de los profesionales…”.

Aprosub presta su apoyo a más de 950 personas a lo largo de todo su ciclo vital.

En la actualidad, en Aprosub están inmersos en el proceso de evaluación y certificación de sus servicios por parte de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA), que esperan conseguir en breve. Para la Asociación estos logros “no son meras medallas otorgadas a la organización, sino que suponen efectuar los cambios positivos que sean necesarios para lograr las mejores acreditaciones, suponen más esfuerzo y mejor calidad”.

Aprosub ha desarrollado toda una metodología de procesos en la que las personas están situadas en el centro. Amate basa esta ayuda “en la elaboración y desarrollo de los planes personales de apoyo, en los que las personas con discapacidad intelectual, con el apoyo de su familia y profesionales, establecen sus propias metas y objetivos, de manera que son ellas las que van dando forma a su futuro”.

Actualmente, Aprosub cuenta con 300 profesionales, algo que la entidad cuenta como “su mayor valor”. “Gracias al trabajo que desarrollan en nuestros distintos servicios, cada vez podemos ofrecer mejores apoyos a las personas con discapacidad intelectual”, afirma Amate. Además, a lo largo del pasado año han podido contar con 235 personas de diferentes perfiles (psicología, trabajo social, técnicos de integración social, magisterio, etc) que han realizado prácticas en sus centros y con la participación de 219 voluntarios, a los que la presidenta de la Asociación quiere agradecer su dedicación y entrega.

Aprosub plantea todos sus objetivos con visión de futuro: “Apostaremos por promover un pensamiento generador de acciones y actitudes positivas. Por recorrer el camino de futuro que el empoderamiento ofrece: ese inagotable aprendizaje que permita nuestra transformación ante la discapacidad, la de nuestras familias y la de nuestro entorno”.

Amate afirma que: “no sólo vale con tener una buena visión, sino que hay que trabajar cada día para hacerlo mejor; aprendiendo día a día de los mejores e implantando estrategias de mejora continua”.

Aprosub quiere contribuir a un cambio de modelo en la prestación de apoyos a las personas con discapacidad. Por lo que su presidenta afirma que “desde nuestra entidad entendemos que el modelo de servicios y centros, tal y como lo conocemos hoy, es un modelo prácticamente agotado. Como hemos indicado: apostamos por la prestación de apoyos en entornos comunitarios, lo que significa reorganizar los dispositivos centrándose en las personas y en la comunidad, impulsando un autentico cambio social“.

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