Alba Cardenas

DiagonalCQ

Dobuss

CBN. La insuficiencia cardíaca es un grave problema de salud pública y una de las principales causas de hospitalización en los países desarrollados en mayores de 65 años

Se trata de una enfermedad debilitante y potencialmente mortal, que afecta a más de 26 millones de personas en todo el mundo, en la que el corazón no puede bombear suficiente sangre al organismo.

Ahora investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV) han identificado al tejido adiposo epicárdico como clave frente a esta patología, lo que supone un nuevo paso en su tratamiento y prevención.

La investigación, publicada en el International Journal of Medical Sciences, ha permitido evaluar los genes termogénicos presentes en el tejido adiposo epicárdico, relacionado con el miocardio y las arterias coronarias, en pacientes que sufren de insuficiencia cardíaca.

“Una pérdida de las características del tejido adiposo marrón derivaría en cambios nocivos en el metabolismo del corazón”, mantienen los investigadores.

Los científicos han demostrado que su adecuada expresión es un factor protector contra la dolencia, lo que sugiere que “una pérdida de las características del tejido adiposo marrón derivaría en cambios nocivos en el metabolismo del corazón”, mantienen los investigadores.

Diabetes tipo 2 en estos pacientes

“El estudio demuestra que la edad, que el individuo sea del sexo masculino, la obesidad, diabetes tipo 2 y la hipertensión, entre otros factores, se asocian con los niveles de expresión de los genes termogénicos en el tejido adiposo epicárdico y riesgo de enfermedad cardiovascular”, señalan Luis M. Pérez Belmonte, Mercedes Millán Gómez e Inmaculada Moreno Santos, investigadores del grupo de Eduardo de Teresa del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga.

Además, los científicos han relacionado la presencia de enfermedad de las arterias coronarias como factor de riesgo de la diabetes mellitus tipo 2.

En definitiva, “los genes termogénicos podrían representar un nuevo objetivo terapéutico de cara a la prevención y tratamiento de la insuficiencia cardíaca”, concluyen los autores.

 

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