Alba Cardenas

DiagonalCQ

Dobuss

CBN. Capitán es un perro que lleva 10 años cuidando la tumba de su dueño

“Intentaron llevarlo a la casa, pero el regresa con su amo”, dijo un exempleado del cementerio de la localidad argentina de Carlos Paz.

“No tenemos idea cómo encontró la tumba porque su dueño no murió en Carlos Paz, sino en Córdoba (Argentina). De ahí fue trasladado a la villa para el velatorio y de ahí directamente al cementerio, no regresó a su casa y no volvió a ver al perro”, dijo Héctor Banegas, exempleado del Cementerio de Carlos Paz a Cadena 3, y sentenció “después de tantos años sigue firme ahí”.

De acuerdo a Banegas “Un día de Año Nuevo Capitán desapareció, pensaron que se había ido por miedo a los fuegos artificiales, lo buscaron pero nunca lo encontraron hasta que un año después la esposa y su hijo lo vieron en el cementerio en la tumba del hombre”.

“Cuando la señora lo encontró lo llevó de vuelta a su casa, pero por la tarde Capitán volvió a escapar y regresó al cementerio donde permanece hasta hoy”, comentó el exempleado del cementerio de Carlos Paz, además de reflexionar acerca de que  “la gran incógnita es cómo no olvidó el olor de su dueño”.

Banegas contó que Capitán está grande ya, que camina despacio, con tranco lento, casi ya no ve y hace su circuito diario de camino a donde está su dueño difunto.

No obstante, llevó tranquilidad al afirmar que el perro está muy bien cuidado, recibe comida y atención de veterinarios.

Conductas y algo más..

Al respecto, Aldo Cecchi, entrenador canino desde hace más de 25 años, contó que los perros se manejan por conductas, emociones y energías.

“Hay cuestiones energéticas que marcan una diferencia entre una persona que está viva con una persona muerta. La ciencia comenzó a estudiar y hoy se habla de los campos mórficos, es decir, estructuras organizativas invisibles que moldean o dan forma a plantas o animales, que también tienen un efecto organizador en la conducta”.

Y agregó que “científicamente, no lo podemos medir ni reproducir, aunque sabemos que existe y está”.

“Educamos perros, equilibramos y armonizamos con el dueño. Pero muchas veces los dueños no entienden por qué el perro se termina portando mal y, en definitiva, es porque la persona está mal”.

“El perro se vincula con las energías del dueño, de ese modo, detectan cuando su amo tiene cáncer, diabetes, o si su dueña está embarazada”, manifestó Cecchi.

El adiestrador señaló que ya no se debe hablar de la humanización del perro sino de la animalización del humano. “Los perros detectan cambios electromagnéticos y las ondas de sonido. Si Capitán entrelazó su campo mórfico con la del humano, detectó dónde estaba su dueño”.

“No hizo falta entrenar a Capitán, el problema de conducta de los perros es la sociedad moderna. Hay gente que se lleva bien con los perros sin necesidad de entrenarlo. Nosotros no entrenamos a los perros, entrenamos a las personas para que vuelvan a su naturaleza”, destacó Aldo Cecchi.

Fuente: Diario La Opinión Argentina

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