Philippe Croizon, el primer piloto sin piernas ni brazos en correr el Rally Dakar

Entre sus retos cumplidos está cruzar el Canal de la Mancha a nado, desafío que completó en 2012.

CBN.  El francés Philippe Croizon, es el primer piloto sin piernas ni brazos en participar en la prueba más exigente y difícil de los deportes a motor, el Rally Dakar.
El aventurero y Caballero de honor de la Legión en Francia se propuso demostrar nuevamente que en la vida no hay límites y tras unir los cinco continentes a nado ahora trata de cruzar uno sobre un vehículo de cuatro ruedas.
No ha sido un reto fácil por toda la logística que implica, más aún teniendo en cuenta que las dificultades se multiplican al hacerlo compitiendo en las dunas y carreteras del Dakar a través de Paraguay, Bolivia y Argentina.
Croizon no nació discapacitado. Su vida dio un giro inesperado cuando sufrió el trágico accidente que le causó heridas tan graves en sus extremidades que fue necesario que fueran amputadas.
El 5 de marzo de 1994  subió al techo de su casa para cambiar la antena de televisión y fue víctima de dos descargas eléctricas.

“Primero soy Philippe Croizon”, recuerda cuando se presenta ante cualquier persona. “Y sólo después soy discapacitado”.

Allí vio por televisión a una francesa que cruzaba el Canal de la Mancha a nado y se preguntó: “¿Por qué no lo hago yo?”.
Tras cruzar el canal se propuso unir los cinco continentes a nado, desafío que completó con éxito en 2012.

Amante de las competencias de automovilismo, Croizon se planteó su nuevo reto hace poco más de un año: competir en el rally Dakar.
A sus allegados les pareció una locura que una persona sin brazos ni piernas fuera a poder pilotar un vehículo en una prueba tan exigente como lo es el famoso raid que se corre desde 2009 en Sudamérica.
Croizon esta corriendo hoy día junto a su copiloto Cédric Duplé con un buggy adaptado del equipo del francés Yves Tartarin, un experimentado corredor que ha participado en 18 ocasiones en el Dakar desde su primera carrera en 1988.
El sistema de conducción es similar al que lleva en su automóvil particular.
“Lo controlo todo con el brazo derecho; con el izquierdo no hago prácticamente nada, sólo encender las luces y poco más”, explicó en entrevista con el diario español Marca.
“Tengo un joystick que utilizo para acelerar, frenar y girar el volante. Es como jugar a un videojuego en una pantalla gigante”, bromeó.

“El accidente sí cambió todo pero me gusta mi vida porque logré hacer algo. Soy autónomo y es mi meta”, concluyó.

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