El contacto piel con piel de madre y bebé prematuro genera un efecto positivo hasta 20 años después

Los investigadores han llegado a estas conclusiones tras un exhaustivo seguimiento de veinte años.

Método Madre Canguro
El contacto corporal entre madre y bebé tiene grandes beneficios

CBN. Según informa la publicación especializada “Pediatrics” el contacto físico entre el bebé prematuro y la madre, denominado método madre canguro,  tiene una repercusión positiva que se prolonga en el tiempo, hasta 20 años después.

Este contacto piel con piel aplicado como terapia  se introdujo por primera vez en España en 1995, y se ha constatado que tiene beneficios claros en los procesos de crecimiento y estimulación de los recién nacidos prematuros.

“Es un método que no necesita tecnología, pero que es de gran ayuda, sobre todo, para los bebés prematuros (nacidos con menos de 37 semanas) o que nacen con bajo peso (2.500 gramos o menos)”, aseguran los investigadores canadienses que durante  20 años han comparado los beneficios  del método canguro respecto el cuidado tradicional.

Además, para que sea eficaz, también requiere que la madre amamante a su bebé siempre que pueda y que se haga un seguimiento estricto de ambos por lo menos durante el primer año de vida del bebé. Este método “puede hacer que baje el número de bebés prematuros que fallecen”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prematuridad es la principal causa de defunción en los niños menores de cinco años, y provocó en 2013 cerca de un millón de muertes. Cada año nacen 15 millones de bebés antes de tiempo en el planeta.

En España nacen cada año unos 29.000 niños prematuros, es decir, antes de la semana 37, y representan el 75% de los ingresos hospitalarios en neonatos, según los últimos datos ofrecidos por la Sociedad Española de Neonatología (SENeo). En Europa, son 500.000 los que lo hacen anualmente.

Los autores recomiendan introducir el método de madre canguro en cuanto el bebé salga de la Unidad de Cuidados Intensivos, por lo que “es recomendable que el sanitario motive a las familias para que lo practiquen”. “Un método que ayuda y puede ayudar a muchos bebés”, añaden.

“Por último, los resultados del estudio demuestran que el método es una intervención de gran alcance; eficiente, con aval científico y que se puede usar en todos los entornos que rodean al recién nacido”, concluyen.

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