No es ciencia ficción: Se avanza en la impresión 3D de estructuras funcionales del riñón que sustituyan a las dañadas

A partir de un primer proyecto con resultados satisfactorios, los científicos podrían ampliarlo para crear construcciones más complejas y de mayor tamaño.

Riñones bioimpresos
Avance en la impresión 3D de estructuras renales

CBN. La Universidad de Harvard que lleva tiempo desarrollando tejidos vivos a través de la impresión 3D, dio a conocer hace unos días la evolución que han tenido en el desarrollo de estructuras de riñón a través de la bioimpresión.
Dentro del artículo que publicaron esta semana, dieron a conocer de manera detallada la forma en que han creado “ túbulos próximales”, que imitan la función de un riñón humano utilizando células epiteliales humanas que permiten el correcto funcionamiento de esta arquitectura renal.
El desarrollo de estas estructuras es el primer paso para los investigadores de Harvard, a partir de este primer proyecto satisfactorio los científicos podrían ampliarlo para crear construcciones de tejido grueso y vascularizarlo.

Detrás de esta investigación se encuentra Jennifer A. Lewis y el profesor Hansjörg Wyss. Lewis con todos sus desarrollos se ha convertido en una de las mujeres más importantes dentro de la impresión 3D, ya que ha publicado diferentes estudios relacionados con la bioimpresión y es una de las investigadoras más importantes relacionadas con el desarrollo de órganos humanos. “El trabajo actual se expande aún más nuestra plataforma de bioimpresión para crear arquitecturas de tejidos humanos funcionales que tengan una relevancia tecnológica y clínica“, dijo Lewis.
La estructura impresa fue creada a través de la bioimpresión de tejidos gruesos con células vivas, utilizando silicona como molde o capa base para la impresión. A partir de ahí se comienza a insertar la biotinta que forma estructuras similares a túbulos próximales renales. Ya con la primera estructura creada se pueden comenzar a añadir células vivas que comienzan a adherirse a las mucosas de este canal abierto. Estas formarán una capa que recubre todo y necesitan ser nutridas para poder mantenerse con vida durante dos meses. Después de este tiempo maduran y pueden comenzar un funcionamiento renal similar al de los seres humanos.

Los tubos renales creados son capaces de absorber nutrientes y filtrar al torrente sanguíneo, que aunque no es el desarrollo total del órgano es un gran avance médico, que se une a los desarrollos de Organovo en sus tejidos óseos y hepáticos.
“Nos hemos dirigido inicialmente esta arquitectura renal debido a que el riñón representa una necesidad clínica urgente como en todo el mundo”, dijo Lewis. “Mientras que hasta ahora sólo hemos demostrado una subunidad de funcionar dentro de los riñones, que están ampliando activamente el método y su complejidad para permitir futuras aplicaciones in vivo.”De acuerdo a los científicos de Harvard este nuevo proyecto es flexible y adaptable, lo cual significa que podría ser la base para el desarrollo de otros órganos impresos en 3D.
Os mostramos el vídeo con el desarrollo de los tubos próximales impresos en 3D para el riñón:

 

 

 

 

 

 

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