La Guardia Civil detiene en Hornachuelos a una persona e interviene nueve piezas de caza mayor recientemente abatidas

La Guardia Civil localizó en el interior del vehículo, un foco, una linterna, un jabalí, así como siete ejemplares de ciervo, y uno de gamo, despiezados

Guardia Civil - Furtivismo
Animales hallados en el registro y detención

CBN. La Guardia Civil, dentro del marco de los servicios preventivos en materia de caza que se están llevando a efecto principalmente en la zona centro y norte de la provincia, ha detenido a una persona como supuesto autor de un delito contra la flora y fauna, por furtivismo y por otro delito contra la Seguridad Vial.

La Guardia Civil dentro del marco de los servicios de control y verificación de todas las modalidades que la normativa autonómica en materia caza contempla, viene estableciendo dispositivos de servicio orientados a la detección de posibles infracciones que con ocasión del ejercicio de la caza se pudieran producir. En estas actividades, la Guardia Civil empezó a recibir noticias y a disponer de indicios que hicieron sospechar que en dos fincas ubicadas en el término municipal de Hornachuelos, pudieran estar produciéndose episodio de furtivismo o practicas irregulares de caza mayor.

Ante ello, la Guardia Civil decidió establecer un dispositivo de servicio específico en la zona orientado a verificar las sospechas y, en su caso, a la identificación y localización de la persona/as que pudieran estar dedicándose a la actividad cinegética ilícitamente.

Fruto de este dispositivo la Guardia Civil observó el pasado día 20 un turismo proveniente del parque natural de la Sierra de Hornachuelos, que les resultó sospechoso, por lo que decidieron parar el vehículo en identificar a sus ocupantes, que resultó ser un vecino de la localidad sevillana de Villanueva del Río y Minas, de 40 años de edad.

En el registro practicado en el vehículo, la Guardia Civil localizó un foco, una linterna, dos cabezas de venado, un jabalí, así como siete ejemplares de ciervo, y uno de gamo, despiezados, todos ellos con signos evidentes de haber sido abatidos recientemente.

Ante estos hallazgos, se procedió a la detención del conductor del vehículo, como supuesto autor de un delito contra la flora y fauna y otro delito contra la Seguridad Vial, por conducción temeraria, al tratar de eludir la acción policial.

Las piezas intervenidas, tras el pertinente análisis veterinario, no resultaron aptas para el consumo humano, por lo que fueron destruidas por una empresa autorizada.

 

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